EMPEZAR O VOLVER

Por Carlos Permuy
Este mes no voy a escribir para aquellos que sois moteros desde hace tiempo. Ni siquiera lo haré para los que acabáis de aterrizar en este mundo y estáis empezando a disfrutar de la moto.

Este mes voy a escribir para aquellos que habéis llegado hasta aquí porque queréis empezar en el mundo de las motos, pero, o bien no os acabáis de lanzar porque sois jóvenes y andáis justos de dinero o bien estáis en la cuarentena (o más) y pensáis que se os ha pasado el arroz. Además, las que os gustan son las BMW. No sabéis muy bien por qué, simplemente os pasa que cuando veis una no podéis dejar de mirarla como embobados.

Si os sentís identificados con lo que he escrito en el párrafo anterior, creo que os puedo ayudar a aclarar alguna que otra duda ya que todos hemos pasado por alguna de estas dos etapas o, incluso, por las dos, pues algunos han vuelto a la moto después de muchos años sin montar.

Si estás en la veintena (o en la treintena) y quieres tu primera moto

Ya tienes tu carnet, a lo mejor hasta has tenido un scooter, y cada vez que ves una BMW R 1250 GS se te van los ojos detrás, pero su precio se escapa de tu presupuesto, “¿Qué hago?” Te preguntas, entre hojas de cálculo, viendo como no te llega el dinero para comprarla. En tu caso creo que tienes dos posibilidades y siento decirte que ninguna de ellas pasa por adquirir una moto de gran cilindrada. Sí, sí, ya sé que es la que te gusta, pero va a ser tu primera moto y eso significa que tienes que recorrer un camino de aprendizaje para poder tener el margen de seguridad suficiente que requiere una grande. No ya por su potencia, que también, si no por su peso. Una moto pesada es tan peligrosa para un novato como una moto muy potente. Y no te engañes a ti mismo: eres un novato.

Por suerte, actualmente BMW ya cuida muy bien de “la cantera” en la cual tú te encuentras. Su gama de acceso son las fantásticas G 310, tanto en su versión de carretera, R, como la trail, GS. Son motos muy bien resueltas, vistosas, bonitas y, sobre todo, fáciles de llevar. Además, su precio es muy contenido y tanto si quieres ahorrar como financiarlas, podrás hacerlo sin problemas porque se ajustan a tu bolsillo. Te aconsejo que te las mires con detenimiento y pienses sobre ello. Son motos que te perdonarán errores que una grande no hará y que también te pueden llevar al fin del mundo si te lo propones, pero por una quinta parte de lo que te puede costar su hermana “mayor”.

¡Y encima, puede que hasta te sobre dinero para hacer un curso de conducción! Algo que, bajo mi punto de vista, debería ser de obligado cumplimiento para todo aquel que empieza en el mundo de las motos.

Después, al cabo de un par de años, lo ideal sería pasar a las F 750 GS o F 850 (GS, GT o R), para subir un escalón y después de un par de años más, saltar ya a los modelos de gran cilindrada de la marca.

Si estás en la cuarentena (o más) y quieres empezar o volver al mundo de la moto

Tu trabajo y tu familia te han absorbido muchísimo tiempo durante los últimos veinte años. Tus hijos ahora empiezan a ser mayores, estás empezando a ir más desahogado económicamente y te quieres quitar la espinita de tener tu primera moto “grande” o bien volver a ella después de muchos años en dique seco.

Si eres de los primeros, te aconsejo que empieces con una moto de cilindrada moderada. Por ejemplo, las nuevas F 750 GS pueden ser perfectas para este menester. Ya pasarás a una moto de mayor cilindrada cuando hayan pasado un par de años. Te aseguro que ese tiempo pasará pronto porque esta moto te dará muchas satisfacciones y, sobre todo, experiencia para empezar a salir con amigos o realizar algún viaje. A pesar de tener la cabeza más amueblada que un adolescente (los años también tienen sus cosas buenas), tampoco estaría de más asistir a algún curso de conducción turística.

Si eres de los que vuelven al mundillo después de veinte años, montar en moto es como hacerlo en bici, ya que nunca se olvida, pero, cuidado, sí se pierde práctica. En tu caso puedes ir directamente a una moto de gran cilindrada, pero siempre teniendo presente que estás oxidado y que necesitarás un periodo de entrenamiento para volver a ser el que eras. Es como ir al gimnasio: si levantabas cien kilos en “Press” de banca hace 20 años, no creas que los vas a levantar el primer día que llegues al gimnasio tras veinte años de no hacerlo, tendrás que entrenar bastantes meses para lograrlo de nuevo (si es que lo consigues), por lo que prudencia sería la palabra clave en este caso.

Económicamente hablando, en tu caso estás de suerte porque si no puedes o no quieres adquirir una BMW al contado, puedes hacerlo con su financiación Select o bien acudir al mercado de segunda mano. Para las motocicletas de ocasión, puedes acudir al BMW Premium Selection o bien a la sección de motos de ocasión del foro BMWMOTOS.COM donde con un poco de paciencia serás capaz de encontrar incluso motos que son prácticamente nuevas por mucho menos de su valor de venta nueva.

Sea cual sea tu caso, ya ves que existen métodos para empezar en este mundo tengas la edad que tengas, con experiencia previa o sin ella. Por lo tanto, lánzate a por tu moto y ¡bienvenido!

Hasta el mes que viene.

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