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COHERENCIA

Por Agustín Ostos
Mirada siempre atenta, manos firmes y pies rápidos. Conducir moto requiere tanta atención que para mí es casi como una meditación activa, especialmente con off-road o muchas curvas de por medio.

Cuando la ruta me hace tomar decenas de decisiones y cálculos simultáneos entro en una suerte de tiempo-espacio relativo, como si la intensidad modificara las aristas de mi percepción. No sé, es como si se creara un espacio íntimo y sagrado en el que entro en absoluta presencia y no hay nada que atraviese el intelecto salvo continuar y tirar ‘pa’lante’. ¿Sabes de lo que te hablo? Y cuando la carretera es recta, las sesiones dentro del psico-casco son más que terapéuticas.

Entre esos cientos de pensamientos que atraviesan la cabeza cuando voy conduciendo, recordé que una y mil veces me pregunté qué quería hacer con mi vida, con mi tiempo, con este corto paso por la Madre Tierra. Y aunque no encontraba la respuesta, mis reflexiones siempre me conducían al mismo punto: hiciera lo que hiciera, lo prioritario era tener la satisfacción de sentirme vivo. Y eso, con el paso de los años, acabé entendiendo que se traducía en convertir en trabajo un estilo de vida que consistiera en viajar en moto por el mundo haciendo fotos y vídeos con el propósito de sumar consciencia al colectivo.Y el resultado en mi cara creo que es evidente: Adoro lo que hago porque me lo paso como un niño.

Coherencia entre acción y pensamiento; creo que eso fue lo que me llevó a hacer lo que estoy haciendo. En los últimos años descubrí un fenómeno muy interesante: cada vez que materializaba aquello que se alineaba a medias con mi psique y a medias con mi intuición, me repercutía positivamente casi de inmediato. También noté que, al comienzo, cierto tipo de acciones, pensamientos o actividades era desaconsejado por el círculo que me rodeaba o, como mínimo, contemplado con extrañeza. Dar la vuelta al mundo en moto era una de ellas. A día hoy, como si de un milagro traído a la Tierra se tratase, percibo no solo que casi todo ese círculo ahora piensa del revés, sino que conozco a varios que también se han lanzado a hacerlo. ¡Wow! ¿Qué ha pasado? ¿Alguien me lo explica? 

No sé, me inclino a pensar que las cosas son raras hasta que dejan de serlas, que el miedo da miedo hasta que lo enfrentas y que lo imposible es imposible hasta que lo conviertes en posible. El poder de la percepción y la coherencia son impresionantes.

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