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CLUB BMW TOURING DE ESPAÑA: XVIII NACIONAL EN CUENCA

Cuenca recibió al Club BMW Touring de España en su XVIII Concentración Nacional “Mirando a Cuenca” durante los días 11 al 14 de octubre de 2018.

El hotel Torremangana, perfectamente situado en la ciudad conquense, frente a uno de sus más bellos parques al borde del río Júcar y a los pies del casco antiguo, hospedó al numeroso grupo de participantes llegados en sus motos desde todos los rincones de España.

Desde el día once, los participantes fueron calurosamente recibidos a su llegada a la localidad castellana manchega, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en sus monturas con la alegría de reunirse de nuevo con los amigos del Club BMW Touring durante un largo fin de semana.

La tarde se empleó para instalarse, ponerse cómodos, pasear por la ciudad y saludar a los compañeros del club hasta la hora de la cena de bienvenida, que se preparó en los salones del hotel con una apetecible variedad de platos al gusto de todos los asistentes. Posteriormente, los menos perjudicados por el cansancio del viaje de ida compartieron el tiempo en la terraza del hotel disfrutando de una agradable velada hasta bien entrada la madrugada.

El viernes 12, como es habitual y con la puntualidad que caracteriza a la organización de los eventos del club, todas las motos estaban preparadas en la puerta del hotel dispuestas para salir de ruta a las nueve en punto. Las motos del road leader y de la organización se situaron de manera estratégica, ocupando el lugar que les correspondía para que poco a poco las motos se pusieran en marcha para adentrarse por el casco antiguo sin cortar la larga fila que formaban hasta llegar a la plaza Mayor. En este lugar, la caravana de motos se detuvo para que todos los presentes se situaran en la escalinata de la catedral para hacerse la foto de bienvenida del grupo en Cuenca. Tras unos minutos, regresamos a las motos, continuando la marcha por la calle San Pedro, subiendo a lo alto de Cuenca, pasando por el arco del castillo (S X a XI), del que queda escasamente una parte de su muralla mozárabe y poco más de lo que en su día fuera fortaleza cristiana inexpugnable.

De Cuenca, las motos salieron por su parte más alta hacia “Los Callejones” de las Majadas. La salida por esta elevada y serpenteante carretera que bordea las hoces del río Júcar, permite contemplar unas vistas espectaculares, contemplando los paredones de roca caliza de más de cien metros de altura y el serpenteante cauce color verde del río Júcar cuajado de árboles que empezaban a amarillear por la entrada del otoño en el fondo del barranco. La carretera desciende en pocos kilómetros hasta el puente que atraviesa el río y pone rumbo a Villalba de la Sierra por la CM-2105, una carretera rápida y de buen asfalto. Rodeando el núcleo de Villalba de la Sierra por su derecha, la hilera de motos buscó la CUV-9113, camino de Las Majadas y Los Callejones. Enseguida una niebla no muy densa nos acompañó hasta Los Callejones junto con una lluvia muy fina pero persistente, estaba claro que se estaba entrando en la sierra. La visita a Los Callejones, un lugar de interés por su excepcional valor geomorfológico, estuvo envuelta en este ambiente de niebla dispersa y lluvia fina. Trascurrido el tiempo previsto para la visita del lugar, volvimos a arrancar nuestras motos y regresamos a Las Majadas para continuar por la CUV-9113 hacia el nacimiento del río Cuervo. Esta estrecha carretera recorre unos parajes serranos muy bellos y poco transitados, es una carretera ideal para las GS, aunque todas las motos pueden realizar el trayecto sin inconvenientes.

Poco a poco fue desapareciendo la lluvia y la niebla se elevaba facilitando mucho la conducción aun permaneciendo la calzada mojada. Nuestra esperada llegada al aparcamiento del río Cuervo no se hizo esperar en cuanto tomamos de nuevo la CM-2106, llegando en pocos kilómetros a la zona de aparcamiento donde en el Restaurante Sierra Alta nos esperaba una agradable chimenea con un buen aperitivo con productos típicos de la sierra. La visita a la zona natural del nacimiento del río Cuervo atrajo la atención de un numeroso grupo de asistentes que pudieron disfrutar de un entorno cuidado muy característico.

La vuelta a Cuenca se llevó a cabo por la CM-21006, que es una carretera principal de la Serranía bastante rápida y de buen asfalto. Desde el aparcamiento se inicia una subida hasta los 1.450 metros para después ir bajando hasta Tragacete (en este pueblo encontramos el camino que lleva hasta el paraje del nacimiento del río Júcar). Continuamos descendiendo hasta el cruce con la CM-2105, donde tomamos camino hacia la laguna de Uña, pasando por el embalse de la Toba que nos acompañó un buen trecho del camino. Una vez llegados a Uña, nos dirigimos al mirador de la laguna, donde paramos media hora para disfrutar de un entorno maravilloso, la laguna cuajada de juncos y con los árboles teñidos por los colores de un inminente otoño, haciendo del lugar un bello rincón donde hacer un montón de fotografías. Es fácil ver diversos tipos de aves, ya que la laguna se ha convertido en un humedal perfecto y ha sido declarado refugio de fauna desde 1988. Al otro lado de la laguna, está el barranco del socarrado que se cierra en un impresionante rincón con paredes verticales de roca arenisca donde nace el río que alimenta la laguna. Una vez disfrutado ésta, retomamos el camino hacia Villalba de la Sierra, en dirección a Cuenca. Subimos al aparcamiento del castillo por la misma carretera que descendimos por la mañana. Desde el citado parking se puede disfrutar de unas vistas impresionantes de las hoces de río Huécar y vistas de Cuenca, el Parador Nacional, las “Casas colgadas” y el puente metálico de San Pablo (1903) que permite cruzar a los peatones por encima del Huecar a una altura de 60 metros.

En Cuenca nos esperaba una comida para gourmets en el restaurante Raff, donde se mezcla la comida tradicional y la elaboración exquisita de la cocina moderna en un entorno muy acogedor. Después de la comida nos recogieron los guías de Cuenca y en dos grupos nos amenizaron la tarde contándonos de forma muy entretenida las historias de  una ciudad llena de rincones con historia. Ya bien entrada la tarde, volvimos al hotel para descansar y prepararnos para la cena en sus salones.

El sábado 13, amaneció con un tiempo perfecto para disfrutar de nuestras motos. Como de costumbre, a la 9:00 en punto las motos estaban preparadas para iniciar la ruta del día. En esta ocasión el recorrido se realizaría por la zona oeste. Para ello, la organización condujo la caravana de motos hacia las Hoces de Huécar con dirección a Buenache de la Sierra por la CUV-9144. La salida de Cuenca a través de sus calles nos condujo al oeste de la ciudad para pasar junto al puente de San Pablo y contemplar las vistas de la ciudad encaramada en la roca y de sus “Casas colgadas” donde se aloja en la actualidad el Museo de Arte Abstracto español – Fundación Juan March. A la derecha, dejamos el Parador Nacional y nos adentramos en las hoces del río Huécar. Al otro lado de la carretera se encuentra “la senda del hocino de Federico Muelas”, camino peatonal exclusivamente que contempla las Hoces desde lo alto partiendo de las “Casas colgadas”. La carretera que pasa por tan bello lugar discurre serpenteando y siguiendo el sinuoso trazado que ha esculpido su río verde a lo largo de los años. Pasamos sin detenernos por Buenache de la Sierra, en el corazón de la Serranía. Esta localidad cuenta con la mayor concentración de vestigios Mesozoicos del lugar. Después de atravesar el pueblo, continuamos 8 kilómetros para desviarnos a la derecha, con un giro de 90 grados, hacia un camino rural que conduce al parque de Palancares y Tierra Muerta, caminos muy maltrechos por el clima y la saca de madera. La pista discurre entre sabinas y pinos centenarios y con árboles singulares monumentales que tienen nombre propio. El parque de Tierra Muerta debe su nombre a su sequedad y ausencia de manantiales a pesar de la gran cantidad de lluvias que recibe, ya que el agua se filtra al subsuelo karstico y sale del parque sin aflorar en el mismo. Además, cuenta con multitud de torcas (22), que son hundimientos karsticos de forma circular y gran profundidad en algunos casos secos y en otros casos con agua formando lagunas. Las dimensiones son diversas, desde 30 a 500 metros de diámetro.

Atravesando el parque de las Torcas de Palancares y Tierra Muerta, nos dirigimos a las lagunas de Cañada del Hoyo, buscando la CUV-9142. Una vez llegados al lugar, aparcamos las motos y nos dispusimos a ver las lagunas más próximas, la de la Gitana, el Lagunillo y la Laguna del tejo, principalmente; el resto de las siete lagunas se encuentran más alejadas y no disponíamos de tiempo para visitarlas.

Una vez que disfrutado de las lagunas, volvimos a las motos y pusimos rumbo a Cañete, buscando la N-420. En esta localidad nos esperaba un aperitivo al aire libre en el “Restaurante La Muralla”, al pie de la monumental muralla; su director, Paco, nos agasajó con un morteruelo de premio y unas ensaladas de tomate recién cogidos de su huerta. Una vez saciado el apetito, atravesamos el casco central del pueblo para disfrutar de la exposición en sus calles de representaciones de la vida real y costumbres realizadas por el artista Luis Zafrillas, natural de Valdemeca.

La caravana de motos se dirigió entonces hacia el norte, por la CM-2106, pasando junto a la muralla islámica del siglo X que se conserva prácticamente integra. Continuamos hacia Huerta del Marquesado y Valdemeca, en cuyas inmediaciones podimos volver a encontrar más obras del artista Luis Zafrillas. Este tramo de carretera discurre prácticamente sin tráfico por la parte baja de la sierra con curvas que se van enlazando y discurriendo por las laderas de las montañas con un paisaje espectacular. Cuando nos cruzamos con la CM-2105, nos desviamos a la izquierda y bajamos con ligereza hasta Villalba de la Sierra, donde Javier, del Mesón Nelia nos esperaba con un menú gourmet para deleitarnos. Después de la comida y con los estómagos llenos, los participantes fueron tomando sus motos y regresando a Cuenca en pequeños grupos. Los que queríamos algunas curvas más volvimos por la misma carretera que habíamos llegado, pasando por la puerta del parque de la Ciudad Encantada, Valdecabras, Hoces del Júcar por la parte inferior y llegada al hotel.

La tarde quedó libre para el descanso o la visita a Cuenca y a las 10:00 h nos sentamos de nuevo a la mesa en los salones del hotel para la cena de gala de despedida con el sorteo de premios y agradecimientos a los colaboradores y participantes, tanto socios como invitados. El presidente del club hizo entrega de la placa correspondiente a los road leader de la XVIII Concentración Nacional y presentó el calendario de actividades de 2019. Posteriormente, se dispuso de una discoteca y copas hasta que los asistentes se retiraron pensando en el regreso a sus lugares de origen al día siguiente.

El domingo 14, los asistentes fueron partiendo poco a poco a sus puntos de destino y todos abandonamos Cuenca y su Serranía con un buen sabor de boca pensando en la próxima fecha de encuentro con los amigos del Club BMW Touring de España.

Fernando García Marín

Club BMW Touring de España

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