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CARMELO MORALES, CAMPEÓN DE ESPAÑA DE SUPERSTOCK1000 POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO: “LA NUEVA S 1000 RR DE LA TEMPORADA 2019 ES MUY BONITA Y ME MOTIVA MUCHO PONERLA A PUNTO”

Por José Mª Alegre
Carmelo Morales se ha proclamado nuevamente campeón del RFME CEV (Campeonato de España de Velocidad), en la categoría Superstock1000, con la BMW S 1000 RR del Graphenano EasyRace Team, por segunda vez consecutiva. Y lo ha hecho en una temporada muy disputada, como la califica el piloto catalán. Sin embargo, la complicidad con el equipo, la buena preparación de la moto y sus buenas sensaciones sobre la BMW, le han llevado al triunfo final, reconoce.

Pregunta. Carmelo, segundo año con la S 1000 RR y segundo año campeón, ¿dónde está el secreto para seguir en lo más alto?

Respuesta. Yo creo que en las ganas de mejorar, estoy convencido de que el año siguiente siempre va a ser más difícil y me mentalizo de que hay que trabajar más duro que el año anterior y esa es la base. Pero las ganas para superarse también hay que tenerlas.

P. ¿Cómo calificas esta temporada, dura, complicada, reñida…

R. Este año ha sido muy disputado. El pasado fue más duro, porque era el primero con el nuevo equipo y esta temporada, en cambio, me he sentido muy bien, y a pesar de que ha sido muy disputada con los rivales, hemos estado preparados.

P. En 2017 me dijiste que la S 1000 RR te permitía pilotarla con mucha suavidad, como a ti te gusta, ¿este año ha sido así, también?

R. Esta temporada hemos cambiado un poquito las suspensiones, algunos cambios en los neumáticos, el año de rodaje que me ha permitido ponerla más a mi gusto y sí, la he podido llevar muy finamente, y he tenido mejores sensaciones que el año pasado. Este año he ido mucho más cómodo.

P. ¿Fuera de las carreras eres también un tipo suave?

R. Cuando conduzco mi coche, Edu (Eduardo Salvador, ‘Team Manager’ del equipo) me dice siempre que no corro, que voy muy lento, y tal vez sí, pero voy suave (risas). La verdad es que en mi vida soy, en general, muy tranquilo, nada brusco.

P. ¿Has celebrado la consecución del título de alguna forma especial?

R. Puessss… (alarga la s, seguramente porque recuerda lo que me dijo en 2017 al entrevistarle por su primer título con la S 1000 RR, respondiéndome entonces que “Cuando te vas haciendo mayor lo celebras menos”, y ha pasado un año más…), ¡no! (se ríe). Al final, lo típico, celebración con los amigos y tal, pero me he dado un caprichito, me he comprado una moto de cros para seguir entrenando.

P. En esa entrevista Carmelo me confesó también que regalaba las copas de sus innumerables triunfos para no tener que quitarlas el polvo, ¿esta temporada has seguido la tradición?

R. Sí (responde con una sonora carcajada). Las he dado a algún mecánico nuevo, a alguien de Dunlop; a algún familiar, lo de siempre. Creo que no me he quedado con ninguna.

P. ¿Con tanto trofeo conseguido, no me digas que en tu casa no tienes copas?

R. Alguna hay, pero en todos estos años que llevo compitiendo, habrá como mucho diez copas y mira que podrían haber bastantes… (con este último, Carmelo acumula ya doce títulos, entre campeonatos nacionales y europeos, una docena de copas a las que hay que sumar las incontables conseguidas en cada carrera). Me llena más regalarlas a quien le hace más ilusión que quedármelas yo, y lo mismo hago con el casco, los guantes y demás, los regalo.

P. Eres un tipo generoso…

R. Bueno, no lo sé (sonríe). Pero cuando hay gente como los mecánicos que hacen todo lo posible para que gane y mis familiares y los amigos que vienen desde muy lejos a apoyarme, yo se lo compenso con algún regalito de vez en cuando.

P. ¿Este año ha sido más fácil conseguir el título?

R.Fácil, nunca es. Ha habido carreras que hemos llegado muy bien, bastante preparados; pero otras, pocas, la verdad, hemos sufrido y al final los campeonatos se deciden por detalles y este año, salvo en dos carreras, hemos sido los más fuertes, y creo que nos lo hemos merecido (el campeonato).

P. ¿Qué virtudes tiene tu S 1000 RR?

R. Este año me he sentido muy bien con la frenada, hemos hecho una puesta a punto de los frenos muy buena y es conocido que la BMW tiene una virtud muy buena, la aceleración, junto con el control de tracción, pues la electrónica de la BMW tiene muy buen nivel, eso y la velocidad punta, son los puntos fuertes de la S 1000 RR.

P. ¿Qué harás la temporada 2019, seguir ganando?

R. Bueno, el año que viene pinta muy bien porque viene una moto nueva (se acaba de presentar la nueva S 1000 RR, novedad que podéis ver en esta entrega) y tengo mucha curiosidad por trabajar con ella, porque he visto las fotos y es muy bonita. Y me motiva una moto nueva, pues hay que ponerla a punto rápido y me vienen cosquillitas por el estómago de pensarlo.

P. ¿A pesar de ganar cada año, la motivación se mantiene para el siguiente?

R. Si no la hay, hay que buscarla. Y el invierno va bien por eso, porque haces balance de la temporada y analizas el futuro para provocar nuevas motivaciones y la llegada de la nueva S 1000 RR es sin duda una de ellas.

P. Eso quiere decir que hay Carmelo Morales para rato.

R. Para el año que viene, sí (ríe de nuevo). De momento, me lo planteo año por año, pero me gustaría que fueran unos cuantos más, a ver si no se tuerce.

P. Eres como el buen vino, cada año mejor…

R. De momento sí (ríe otra vez), ya veremos hasta cuándo.

P. Entre la moto, el equipo y tú, que tanto por ciento le das a cada uno por el éxito de la temporada.

R. Los que me conocen saben que siempre trabajo en equipo y puntuar esto es complicado. Lo que es cierto es que cuando me ponen una buena moto, unos buenos neumáticos y tengo mucha confianza en el equipo, mi rendimiento es mejor… Pero evaluar esto… Hay días en los que la moto está a un buen nivel y otros en los que no y es el piloto el que ha de compensarlo echando el resto. La moto es una máquina en la que trabajan muchas personas y sino están al cien por cien, esa moto no tiene buen nivel. No me atrevo a valorarlo. Pero este año ha habido una gran complicidad con el equipo y se ha notado, porque me lo he pasado muy bien y he disfrutado mucho.

P. Un piloto veterano como tú (39 años), que lleva 21 años compitiendo, con doce entorchados en su haber, ¿cómo se lleva con los rivales, chavales de osada juventud en su mayoría?

R. ¡Bien! Son muy jovencitos, pero cuando uno hace una maniobra peligrosa, se lo digo, pero me tienen respeto y eso es lo importante, que nos respetemos.

Respeto que Carmelo se ha ganado en las dos décadas que lleva encima de la moto compitiendo en los circuitos españoles e internacionales, al que hay que sumar su carácter afable y tranquilo obteniendo, temporada tras temporada, la admiración de rivales y aficionados. En 2019 volveremos a ver al campeón en la pista defendiendo su enésimo título y subido en esta ocasión a una nueva montura, la S 1000 RR que tendrá que poner a punto, un reto que le motiva especialmente.

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