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CLUB DE MOTOS BMW DE ESPAÑA: SEGORBE, SIERRA ESPADÁN, MIJARES Y GÚDAR

Las previsiones de tempestades de lluvia eran pavorosas. Sobre todo, en Castellón. Las alertas rojas en TV eran una constante. Los colegios cerrados dos días en la capital castellonense. Nuestras reservas hoteleras y de actividades en ruta, sorprendidas por nuestra comparecencia.

Xavi, R.L., al frente del encuentro, junto con Xaro, expectantes ante las posibles bajas debido al temporal, aplaudieron (todos lo hicimos) a los moteros que se rebelaron a tan espeluznantes previsiones, acudiendo a Segorbe con las “proas de sus motos” abriendo las aguas.

Pilotos llegados desde Segovia, Valladolid, Burgos, Alicante, Cambrils, La Senia y, rellenando el cupo, los de Castelldefels, Montseny y Barcelona, que dejamos con regueros de agua tanto en la recepción del hotel, como en las habitaciones.

Hubo petición de posponer el encuentro, de alquilar un autobús para llegar a la visita y su amplio y reconfortante pincho en Rubielos. Xavi, pensando con calma, decidió cumplir los planes previstos o lo que se pudiera de ellos.

El sábado por la mañana iniciamos la ruta con sol y nubes. Las carreteras, con su color carbón, brillando y secas en la parte final de la ruta, nos hicieron pensar lo acertado de nuestra excursión, a priori, loca y maldita.

Por precaución, cambiamos un tramo de carretera nueva como por otra que era la oficial de los años cincuenta, con curvas sin visibilidad y trazado de “carro de caballos”. No encontramos ni una moto y solo un coche, el del panadero. Una gozada.

Bautizamos la ruta con el nombre de “Botánica”, porque hicimos tres paradas para visitar árboles monumentales: un algarrobo y dos robles, uno de ellos con 700 años, paciencia la suya esperando el nacimiento de Carlos V y Cristóbal Colón.

Rubielos de Mora, elegido “Pueblo más bonito de España en 2016”, nos lo mostró Federico, un guía que, como era de esperar, complació con sus conocimientos nuestras ganas de saborear la historia de dicha localidad, admirando la iglesia, el Ayuntamiento y muchos palacios que hoy son residencias veraniegas.

Seguimos ruta hasta el puente viejo, sorprendentemente con caudal y tras una foto y un sol radiante, visitamos el Chorro de Montanejos, que tiene un sistema nada común de nutrir al río Mijares del caudal mínimo requerido para su cauce.

Retornamos a la autovía Mudéjar hacia el hotel Martín el Humano, donde comimos, haciendo unos 20 kilómetros. por la antigua N-234 que estaba vacía de todo vehículo. Impensable poder pasar diez minutos circulando sin más compañía que los que ves por el retrovisor.

Por la noche, un restaurante para la cena muy especial. En él, sus dueños muestran una colección amplísima de armas de fuego y armas blancas reunidas a lo largo de 35 años, expuestas por todas las paredes del establecimiento, acompañadas también de cerámicas finas, jarrones, tinas, muebles y antigüedades que envuelven a todos los visitantes. Encarni y Floren cuidan su pequeño hotel y el restaurante Palen con pulcritud y gran satisfacción.

Antonio, gran experto en armas y amigo de Floren, se presentó desde Castellón para deleitarnos con infinitos datos de semejante museo e historia de las armas, origen y uso de todas ellas, sus mecánicas de herrero o de fabricación en serie para ejércitos, cuerpos armados y nombres y apellidos de sus creadores, calibres de munición, etc, etc. ¡Una enciclopedia! Cena para despedir el día en la bodega privada de Palen, llena de armamento, pero sin pólvora.

La jornada siguiente, nuestros cerebros guardaron de forma imborrable los más de 200 kilómetros de carreteras con un brillo y agarre imposible de mejorar. Líneas blancas como recién pintadas y la “emoción” de encontrar piedras desprendidas y algún resto de arena, que no de barro. Paisajes de secano con rieras y torrenteras siempre secas, eran esa mañana, en la que la lluvia brillaba por su ausencia, ideales para hacer rafting debido a su gran caudal. Por cierto, en el río Millars lo estaban practicando.

El grupo de aventureros contra el temporal acumulamos anécdotas de muchos calibres. Esta vez tenemos dos muy diferentes entre sí. Lo peor acumulado del primer día, nos llevó a lo mejor de un día mayúsculo, por sus paisajes arbolados, con un brillo nada corriente en su follaje y unas vistas de valles, montañas, desfiladeros y ríos que al día siguiente ya nadie los podría ver debido a su ocasional y circunstancial caudal.

El domingo, con un sol radiante, iniciamos la vuelta a casa. Resultado de la salida: Cero averías, cero problemas.

Gracias a todos por vuestra participación y lectura.

Por Xavi Gómez

Una respuesta para “CLUB DE MOTOS BMW DE ESPAÑA: SEGORBE, SIERRA ESPADÁN, MIJARES Y GÚDAR”

  • Javier Gómez dice:

    Acabo de releer mi artículo y he vuelto a recordar el excelso fin de semana que tuvimos. ! Qué bien nos lo pasamos ¡

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