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RURALKA ON ROAD: RUTA A ALDEANUEVA DE LA SERREZUELA CON LA BMW S 1000 R Y NUESTROS AMIGOS DE MADRID RIDERS

Una BMW S1000R. Un destino, Posada Real El Señorío de la Serrezuela. Dos pilotos, Roberto Sánchez-Camacho y Alberto Bayón Peterssen. Una familia, Madrid Riders. ¡Un gran día de ruta!

Os contamos la experiencia de dos miembros de Madrid Riders, Antonio y Roberto, en la ruta Madrid- Segovia que tuvimos el placer de disfrutar gracias a la invitación de Ruralka On Road y BMW Motorrad España.

Nuestra meta estaba clara, terminar en la Posada Real para disfrutar de una deliciosa comida y su vino autóctono, todo esto gracias a Ruralka, que nos ayudó a planificar el itinerario y descubrir la historia tan interesante que envuelve a dicha Posada. Pero, ¡empecemos desde el principio!

El día comienza con Roberto recogiéndome directamente en casa, y después de echarlo a suertes, me tocó a mi hacer la ida conduciendo la BMW S 1000 R, preciosa naked deportiva.

Mi primer contacto con ella fue muy agradable, acostumbrado a motos tipo R, la posición de la S 1000 R me pareció mucho más cómoda. La siguiente sorpresa me la llevé en el momento de arrancarla. Un bramido emanó del sistema de escape firmado por Akrapovic, totalmente homologado, que equipaba esta unidad de pruebas.

Sin más dilación, nos pusimos en marcha. ¡Qué suavidad y buena respuesta, notable!, desde que recorres los primeros metros, y ¡qué gran manejabilidad en vías urbanas!, gracias a su manillar convencional. Hago hincapié en esto porque la moto deriva de su hermana, la superdeportiva S 1000 RR, que, provista de semi-manillares y un motor más puntiagudo, no es tan cómoda como esta en el tipo de vías por las que toca circular, donde la S 1000 R da gusto llevarla.

Comencé el viaje con las ayudas electrónicas desactivadas para poder ir entablando lazos con la máquina y viendo cómo se comportaba dinámicamente. Para ello, decidimos hacer unos kilómetros por autovía, concretamente unos 70 kilómetros, saliendo por la A-1 hasta llegar a Buitrago del Lozoya.

Hay que decir que la moto es rápida, muy rápida, y que, en los carriles de aceleración, llevando las ayudas desactivadas, hay que luchar por mantener el tren delantero pegado al suelo, una sensación cuanto menos excitante. Durante el trayecto por autopista pude también darme cuenta de la precisión y la calidad de sus componentes, un cambio semi automático, tanto para subir como para bajar de marcha, exquisito, y un acelerador electrónico muy preciso que hicieron aún más agradable este trayecto.

Llegamos a Buitrago del Lozoya, un bonito pueblo situado en la salida 74 de la A-1, y que recomendamos visitar a los aventureros que quieran hacer esta ruta y sacar un par de fotos en su pintoresco castillo, donde nos pudimos dar cuenta de lo fotogénica que es la preciosa BMW S 1000 R.

La siguiente parada fue en Somosierra, esta vez el motivo era llenar el depósito. Una vez hecho esto tuvimos la suerte de presenciar algo que no se ve todos los días, la recreación de una épica batalla que tuvo lugar en 1808 en aquella zona, un espectáculo digno de ver y que amenizó un poco más nuestro viaje. Fue curioso contemplar el contraste de los atuendos de los soldados de aquella época con la modernidad de las formas de nuestra moto.

Continuamos hasta el kilómetro 130, donde nos desviamos por la carretera de Pradales (sg-v-2414) en dirección hacia el último punto de nuestra ruta. Se trata de una divertida y revirada carretera, perfecta para poner a prueba tanto nuestras habilidades encima de la moto como el rendimiento de ésta a la hora de trazar curvas, donde estuvo más que a la altura de las circunstancias.

Esta vez pude probar de primera mano todas las ayudas electrónicas de la S 1000 R, desde las suspensiones electrónicas adaptativas configurables en marcha, que hacen que tomar curvas sea una autentica gozada, hasta el ABS pro, o el control de tracción, también seleccionable en marcha, que demuestra la calidad y el nivel de electrónica que ofrece la BMW.

Es increíble sentir lo fácil que es hilar fino con estas ayudas activadas y la seguridad que estas transmiten al piloto, un merecido diez para la moto.

Una vez llegamos a la Posada Real El Señorío de la Serrezuela del club de calidad hotelera Ruralka, su simpático dueño nos enseñó cada rincón de las instalaciones, antigua casa de la familia más rica del pueblo, y que desde hace unos años reconvirtió junto a su hermana en un hospedaje rural con mucho encanto.

Pudimos ver su bodega, construida bajo tierra y perfecta para conservar sus vinos, su elegante comedor, presidido por una gran chimenea perfecta para acompañar a sus huéspedes durante sus comidas y cenas.

Un gran jardín acondicionado también para que los niños puedan jugar, el corral con distintos tipos de animales, una de las suite, reformada al igual que el resto de habitaciones por ambos hermanos con un gusto impecable y que no dejarán indiferente a ningún cliente y, como no, unas agradables vistas campestres, harán las delicias de todo aquel que busque pasar unos días en la tranquilidad del campo.

La comida fue excelente y una vez terminado el café, pusimos rumbo de vuelta a casa esta vez con Roberto a los mandos, que coincidió conmigo en las positivas sensaciones que transmite esta gran moto deportiva.

En definitiva, una aventura totalmente recomendable que desde Madrid Riders agradecemos a BMW Motorrad y Ruralka hoteles nos hayan brindado.

Descubre esta y otras rutas en www.ruralkaonroad.com

Rutómetro

Madrid – Buitrago del Lozoya- Somosierra – Aldeanueva de la Serrezuela -Madrid

Información práctica: Dónde comer y dormir: Posada real el Señorío de la Serrezuela.

Km totales: 290 kilómetros

Google Maps: https://goo.gl/maps/iXASKGRg1GS2

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