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HABLEMOS DE NEUMÁTICOS

Por Carlos Permuy
Hace dos meses, mi columna de opinión versó sobre las consultas cíclicas que se hacen en los foros y redes sociales como son aceites, cascos y seguros. No obstante, me dejé uno en la manga: los neumáticos.

El neumático es una de las partes esenciales de la moto. Sin él, directamente, no existiría nuestra afición. Además, un neumático tiene que ser solvente ya que muchas veces, cuando estamos inclinados tomando una curva, la parte del neumático que hace contacto con el asfalto no es más grande que una tarjeta de crédito.

El problema viene a la hora de cambiar el neumático a nuestra montura, ya que muchos suelen acudir a los foros o a las redes sociales y preguntar algo como: “¿Qué neumático le pongo a mi moto?”. O bien: “¿Le pongo el neumático X o el neumático Y?”. Y entonces es cuando viene el problema, porque cada uno le contesta algo diferente. Unos, que si el X; otros, que si el Y; otros, que ni el X ni el Y, que han probado el Z y va de muerte; otros, preguntando cómo conduce para poder aconsejarle mejor… En fin, un desbarajuste tal que, con total seguridad, sólo confundirá más al pobre motero que ha hecho la pregunta.

Entonces, ¿qué pautas debemos seguir a la hora de preguntar por un neumático? En primer lugar y para que te quedes tranquilo, hoy en día no existe ningún neumático que sea malo. Todos pasan exhaustivos controles de calidad y sus componentes, incluidos los polímeros, avanzan a pasos agigantados. Como muestra os daré un ejemplo. Hace cuatro o cinco años fui invitado por Michelin a la presentación del Pilot Road 4. Era un neumático revolucionario, ya que combinaba la técnica constructiva de un neumático radial con diagonal, cogiendo lo mejor de los dos mundos, pero ninguno de sus defectos. Además, el polímero era totalmente nuevo y permitía montar en moto en mojado prácticamente como se hacía en seco. La verdad es que el neumático era (es, porque se sigue comercializando) una maravilla. Es más, en una comparativa con sus directos rivales, la media de frenada en mojado era de ¡nueve metros menos! La telemetría no engañaba y yo pensé que estaba ante el mejor neumático sport-turismo que había probado hasta la fecha.

No obstante, hace poco me invitaron de nuevo a probar el Road 5, su sustituto. Y de nuevo volvieron a sorprenderme, ya que un Road 5 gastado frenaba en menor distancia en mojado que un Pilot Road 4. De nuevo, habían avanzado en el material, carcasa, polímeros y, sobre todo, en el dibujo en este caso.

Si os cuento esto es para que veáis que si un neumático como el Pilot Road 4 tenía unos límites mucho más allá que mi pericia como “piloto”, imaginaos los de última generación, sean de la marca que sean, porque yo aquí os hablo de Michelin, que son los que he probado, pero no creáis que las demás marcas se duermen en los laureles.

Por tanto, podemos afirmar que compres el neumático que compres no te equivocarás. Entonces, ¿por qué hay gente que dice que tal neumático va bien y el otro mal? La respuesta, en este caso, es sencilla: es un tema de sensaciones. Estoy seguro que si todos pudiéramos montar en moto con telemetría veríamos que todos los neumáticos son buenos (algunos más que otros, obviamente, pero me refiero a que todos cumplen perfectamente su cometido). No obstante, las sensaciones son algo intangible que nos pueden afectar a la hora de montar en moto haciéndonos sentir inseguros o como si fuéramos Marc Márquez. El problema es que las sensaciones son tan subjetivas que no podemos desarrollar un patrón a partir de ellas. Por ejemplo, tengo un amigo con el que tengo un nivel parecido y vamos muy iguales. Él gasta más el neumático delantero y yo el trasero. Por lo tanto, nuestro estilo de conducción es diametralmente opuesto y, posiblemente, las sensaciones que tenga él no serán las que tenga yo porque el apoyo en curva es totalmente diferente.

En este caso, mi humilde opinión es que nadie más que tú puede saber si un neumático te va bien o no y, sobre todo, si te sientes seguro con él o no. Otra cosa es el ruido de rodadura, por ejemplo, pero la duración y el agarre es algo tan personal y tan ligado a tu forma (prácticamente única) de conducir que un consejo no es extrapolable a otra persona.

Por lo tanto, el mejor consejero será tu propia experiencia y los neumáticos que hayas probado. Tranquilo, es cuestión de tiempo que encuentres a tu compañero ideal de caucho.

¡Hasta el mes que viene!

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