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MERCEDES BELLIDO, PINTORA E ‘INFLUENCER’: “LA BMW G 310 R SE ME HACE IMPRESCINDIBLE PARA MI DÍA A DÍA”

Por José Mª Alegre
Mercedes Bellido (Zaragoza, 1991) es una artista de 27 años que dibuja siempre bajo el aroma de una vela, muestra sus obras de gran fuerza en las redes sociales (RRSS) a sus cientos de miles de seguidores (casi 37 mil en Instagram) y conduce una BMW G 310 R con la que se relaja y divierte. Una joven con talento que rompe los esquemas, como tituló un medio de tirada nacional.

Rompedora como es, Mercedes utiliza la BMW R 310 R desde el pasado mes de julio, su segunda moto tras su debut en las dos ruedas con una anterior. Aprovechando su presencia en los BMW Motorrad Days Sabiñánigo 2018, la entrevistamos.

Pregunta. ¿Te gusta conducir?

Respuesta. Sí, moto, sobre todo (lanza una carcajada). La cojo cada mañana, pues me facilita mucho mi vida diaria, empezando por ir al estudio, que lo tengo alejado del centro de Madrid para tener más tranquilidad. Luego, cuando me desplazo de nuevo a la ciudad para reuniones de trabajo, la moto me ayuda a moverme con facilidad por las calles de la capital.

P. Qué es lo que más te gusta de la G 310 R.

R. Lo que más me gusta, a parte del diseño, que me parece superpintón, y que para ser una moto de media cilindrada parece más grande y más potente, es la agilidad y la velocidad que puede llegar a coger. Es una moto que responde bien en cualquier situación y para ciudad resulta, además de superágil, superdivertida, y yo me lo paso muy bien con ella y estoy encantada.

P. ¿Que haces con tu BMW?

R. Aprovechando que es verano y la puedo coger más, la utilizo tanto para ciudad como para darme alguna vuelta un poco más larga. Con la G 310 R he hecho rutas cerca de Madrid, yendo por la sierra. También he ido a Talavera de la Reina, porque mí pareja es de ahí y hay una sierra muy chula, la de San Vicente. Procuro disfrutar de carreteras en las que vea naturaleza, porque me gusta mucho, y salir de la ciudad porque la moto se disfruta más. Me gusta descubrir lugares nuevos, como Buitrago de Lozoya, que también estuve, y gozar de la experiencia de conducir la moto.

Mercedes se inició en el mundo de las dos ruedas por la pasión que siente por ellas. “En mi familia -asegura- no hay tradición de moto, pero a mí me han fascinado siempre. De pequeña las veía superchulas, que eran rapidísimas, y la estética de los moteros me encantaba, con sus ropas de cuero, sus cascos, guantes, me parecían casi de ciencia ficción. Y siempre me ha interesado y tenía claro que algún día tendría una, incluso aseguraba que si me tocaba el Euromillón me compraría una, la más chula. Cuando tuve 24 años dije que quería tener moto como fuera; como tenía el carné de coche, podía llevar motos pequeñas, pero yo quería una de más de 125 cc. Me apunté a la autoescuela, me saqué el carné, y luego vino la moto.

Y, poco a poco, Mercedes fue conociendo el mundo de la motocicleta, “interesándome más y ha sido como el picante, que empiezas probándolo un poco y al final acabas tomando picante todos los días. Y me ha pasado eso, que cada vez me gusta más y quiero más moto”, concluye.

P. Tu BMW es una fuente de inspiración.

R. Más que de inspiración, para mí es una vía de escape. Al final, me pego muchas de horas en el estudio encerrada con mi propia cabeza, con mis ideas, con mi pintura y llega un momento que necesitas soltar todos esos pensamientos, no pensar en nada, y la moto me ayuda mucho a eso, porque estoy centrada en la carretera, en las sensaciones que me transmite la 310, el viento en la cara, los olores que percibes, algo que no ocurre en el coche, porque vas metida en una cápsula. La moto me permite ir en la carretera, no sobre ella; es una sensación muy distinta y a mi me viene muy bien porque me relaja… Me voy a la cama como…, ¡guah! (exclama liberada).

P. Entonces, la G 310 R es para ti una válvula de escape…

R. Sí, una válvula de escape y un modo casi terapéutico de soltar adrenalina… Si algún día no me salen las cosas, que tengo un colapso creativo, una especie de anulación mental que no te deja continuar, pues cojo la moto, me doy una vuelta para despejarme, para no pensar en otra cosa y me permite relajarme y soltarme incluso físicamente.

P. ‘El País’ dice de ti que “Eres la artista ‘millennial’ que rompe los esquemas contemporáneos”, ¿de qué forma?

R. (Sonríe). Yo creo que lo que intenta decir con eso es que antes el artista estaba completamente enfocado al mundo de las galerías, a un mundo más hermético, más alejado de la sociedad corriente, y ahora, con el tema de las redes sociales, que es donde yo intento dar a conocer mi obra, se ha convertido en un arte más accesible para todo el público. Basta con tener un dispositivo móvil para ver mi trabajo en cualquier lugar y en ese sentido sí se han roto todos los esquemas, pero no yo, sino mucha gente de mi generación en cualquier ámbito creativo o artístico. Y supongo que publicaron eso de mí porque tengo más visibilidad, más seguidores, pero, vamos, no creo que haya roto con nada que no lo hayan hecho otros compañeros míos también.

P. Tu universo artístico lo componen sobre todo animales, así como dibujos esotéricos de gran fuerza, de colores que te atrapan, ¿de dónde te viene ese lenguaje estético?

R. Para mí, los animales son una pasión. Desde pequeña quería ser veterinaria y granjera, así que siempre me han atraído. Y con la pintura lo que me interesa es devolverles esa posición de importancia que tienen para mí, de solemnidad, siempre están muy erguidos, con una postura casi de nobleza. Y el tema del esoterismo me ha interesado desde pequeña también. Yo alucinaba con lo de leer las cartas, y aunque no creo en ello, me fascina todo el universo que tiene, los símbolos tan potentes que hay en él y luego la creencia en la magia, la alquimia, me parece superinteresante y muy rico en simbología y matices y creo que visualmente es muy potente.

P. Además de Melón, tu gato (se ríe sorprendida por la cita de una de sus mascotas favoritas), ¿cuántos animales más tienes en casa?

R. Tengo a Diana, la gata, que fue la primera y luego vino Melón y la verdad es que estoy loca con ellos. Yo soy de perros, pero me encontré a dos gatos en la calle y al final los adopté y la verdad es que estoy enamorada de ellos, son lo mejor de mi vida, con mi trabajo y la moto.

P. Cómo es el día de Mercedes Bellido.

R. Tengo un horario casi de oficina. Me levanto sobre las 8:30, me visto, cojo la moto, me voy a mi estudio, pinto y contesto e-mails y así todo el día. Luego, como también suelo acudir a bastantes eventos relacionados con el mundo del arte y de la moda, que suelen ser en el centro de Madrid, la moto me facilita y agiliza el llegar a donde tengo que ir a tiempo y no perderlo en transporte público; y, además, queda guay el llegar en moto a los sitios. Es verdad que mi sector no está tan familiarizado con el mundo del motor, pero ven la moto y piensan que es un misil, un cohete, la ven tan grande y tan bonita que alucinan. Y también los amigos, porque después del trabajo me gusta coger la moto y darme una vuelta. La verdad es que ahora mismo, la moto se me hace imprescindible para mi día a día. Si me quitaran la moto me costaría mucho estar sin ella, y por varios motivos, por temas de trabajo y emocional. La necesito.

A Mercedes, la vena artística le viene de familia, “tengo un tío pintor y mi tía siempre ha sido aficionada a la pintura… Pero, realmente, de pequeños siempre estamos con pinturas y lo único que hice fue continuar con ello cuando fui creciendo. Me gustaba, se me daba bien y siempre me ha interesado. Luego, vino el pasar de ser un hobby a profesionalizarme. Estudié Bellas Artes, luego un máster en Investigación en Arte y ahora me dedico por completo a esto. Pero hasta llegar aquí he tenido que trabajar en otras cosas, como diseñadora gráfica, incluso de dependienta. Y mientras, evolucionaba mi trabajo, que en ese momento todavía no me daba de comer, hasta que lo ha podido hacer; y eso ha ocurrido en un espacio de tiempo de casi cinco años, que es muy poco tiempo, realmente, y estoy agradecida por dedicarme a mi pasión, que es dibujar y pintar.

P. En qué se parecen tus pinturas con la BMW G 310 R.

R. (Piensa). Mis pinturas pueden parecer amables, pero tienen un lado provocativo, como la G 310 R, que en parado parece amable también, por su bonita estética, pero en marcha es provocativa por su rapidez y buena respuesta.

P. Crees que con la moto se reducirían los problemas de saturación vial en las grandes ciudades?

R. Creo que se reducirían. Lo que yo no puedo entender en ciudades como Madrid, que además es una capital donde llueve poco, que es fácil ir en moto y que tiene vías anchas, es cómo hay tanta gente que se desplaza todavía en coche para ir a su trabajo todos los días, con los atascos que hay… Madrid no es una ciudad para ir en coche, al menos desde mi punto de vista. Y en moto, sin embargo, es comodísimo.

P. En Instagram tienes cerca de 37.000 seguidores, el hecho de que haya tanta gente pendiente de ti, ¿te condiciona?

R. Antes, igual más, pero al final una red social no te puede crear ese tipo de presión. Yo también tengo que disfrutar un poco del contenido que subo, pero soy consciente de que me sigue mucha gente, mucha de ella joven, y tengo que dar la mejor impresión o la mejor influencia que pueda aportar. Muchos chicos y chicas me preguntan sobre qué he estudiado, cómo pueden llegar a donde he llegado yo. O me preguntan ciertas dudas, y sí que tienes una responsabilidad, por los muchos que te siguen, pero eso no puede condicionarte. Mientras lo hagas con responsabilidad, no te tiene que estar presionando; hay que disfrutar un poco de la red social, del contenido que subas y del trato con la gente.

P. Qué te han parecido los BMW Motorrad Days Sabiñánigo 2018.

R. Pues que están superbien montados, con un motón de actividades durante los tres días que dura, con muchas charlas de los Embajadores, con gente especializada en el mundo de la moto y más concretamente en el de BMW; el concurso Heritage, que a mí me interesa mucho porque me gusta mucho ese tipo de moto, la nineT, por ejemplo, que es una moto preciosa; y luego, no se han olvidado de las familias, con un área para los niños, también los acompañantes pueden disfrutar, está muy bien. Yo no conocía en profundidad el mundo BMW y creo que este evento es fundamental para conocer la marca, los modelos y la filosofía de la casa. A mí, como persona que está comenzando en el universo BMW, me ha venido muy bien, me parece un festival redondo, en el que no faltan los conciertos, las instalaciones están superbién, veo que hay muy buen rollo, que es un encuentro tranquilo, cercano, la gente pasea por el recinto y se saluda y es muy agradable ver eso y se lo recomiendo a todo el mundo, desde el que lleve toda la vida con la moto, al que esté empezando, como yo.

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