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RALLY MAÇAO 2018

Por Eduard López Arcos
Después de haber preparado con prisas a Tormenta a principios de junio para una prueba del campeonato nacional de rally/raid portugués, me pareció que no tendría demasiado trabajo en tener la moto lista para la siguiente prueba en Mação, de nuevo en tierras lusas. Cuando necesitas disponer de tu montura al 200%, nunca puedes relajarte. Siempre, cuando la revises encontrarás algo que mejorar.

Puesta a punto

Revisando la cadena me percaté de que faltaba el clip de seguridad del eslabón de unión. No creo que anduviera muchos kilómetros sin él, ya que suelo revisar muy a menudo la cadena, pero no hace ninguna gracia que desaparezca sin que uno no se dé cuenta de la falta de su presencia. Por fortuna, estos eslabones suelen quedar bien fijados y no suelen moverse de su sitio. Siempre tengo de reserva tanto eslabones maestros para remachar como de clip.

Montar el módulo con todos los instrumentos de navegación, conectarlo y comprobarlo es también algo que vale la pena hacerlo con tiempo. Debo decir que la instalación auxiliar eléctrica que se le hizo a Tormenta en la sede de Twalcom, Italia, hace ya casi tres años, no ha dado ningún problema. El único contratiempo que he tenido ha sido la avería en el ICO, el ordenador para gestionar los kilómetros durante la carrera, que dejó de funcionar al finalizar la primera etapa del Rally Fafe. Los distribuidores de la marca en Portugal tuvieron la gentileza de ayudarme a detectar el problema y reemplazarme el aparato, y así pude realizar la segunda etapa del rally.

El campeonato nacional de rally/raid en Portugal es la tercera prueba de este tipo en Portugal en la que participo con Tormenta. Los trazados no están diseñados para motos pesadas. Las motos de la parrilla son, en su mayoría, motos de enduro o rally de 450cc de no más de 160 kilos. En la edición del Rally Mação del año pasado sorteé las zonas trialeras más complicadas, buscando caminos alternativos. En esta edición, quizás por la experiencia adquirida y que estaba algo más descansado, me he animado a pasar por sitios que normalmente ni me planteo hacer si cruzan en mi camino. Me ha encantado hacerlo y ver que Tormenta sigue en forma y que es muy capaz, aún si las suspensiones estaban rogándome por un buen mantenimiento y puesta a punto, del que carecían desde que las instalé. Soy muy meticuloso con el mantenimiento de la moto, pero el tema de las suspensiones, al depender de un tercero para su revisión y estar a menudo viajando, no he encontrado el momento para ello y el tiempo pasa. ¡Ya lo creo que pasa!

Terreno duro y complicado

En Mação se ha sentido el calor. Las etapas en Portugal son largas y exigentes, así que hay que gestionarlas muy bien para no acabar agotado, sobre todo con una máquina de 215 kilos. Disfruté muchísimo todo el rally, especialmente durante la primera mitad en la que estaba fresco, encaraba las trialeras con optimismo y en los tramos rápidos Tormenta me llevaba a ritmo alegre. Pero sabía que tarde o temprano esos kilómetros me irían machacando. El terreno era duro y con mucha piedra suelta, el enemigo número uno de Tormenta. Después de pasar uno de los puntos de control, reposté, tomé un refrigerio y comí algo ligero.

La segunda parte de la etapa estaba llena de nuevos retos, algunos muy exigentes. En medio de una trialera de bajada con desnivel muy pronunciado me estaba esperando un escalón de piedra de más de medio metro, al que había que superar con precisión de neurocirujano, sobre todo si, como yo, no había elegido el mejor paso para minimizar la dificultad. Pasé la rueda delantera por la roca, abriendo suavemente el gas para liberar la rueda delantera, sin pasarme para no estamparla con la roca que yacía inmediatamente. A pesar de llevar el cuerpo hacia atrás, la horquilla no fue capaz de recuperarse a tiempo, el desnivel era demasiado fuerte y todo mi peso y el de la moto caían sin piedad sobre el tren delantero. Salté por los aires y fui a parar en el interior de unas zarzas en las que quedé atrapado durante unos minutos sin poder desenredarme mientras Tormenta no dejaba de pitar. Una rama estaba accionando el claxon. Ese fue un momento de locura. El calor, las zarzas que me aprisionaban y los ‘gritos’ de Tormenta.

Cuando logré liberarme, levanté a Tormenta, terminamos la bajada y nos fuimos a un lugar seguro para controlar las consecuencias del accidente. ¡Qué máquina tan dura! Si bien debo remarcar que, aunque la trato muy bien, y no suelo caerme, en un percance de este tipo todo puede suceder. Prefiero no utilizar protectores tubulares para el carenado y motor. Son un peso extra y a veces puede suponer más un problema que una solución. Lo que sí es imprescindible para una BMW F 800 GS es un buen protector de cárter, unos protectores de puño robustos de aluminio y reforzar de alguna manera los anclajes del radiador, la parte más débil de esta moto.

Estoy encantado con Portugal. En estos eventos, los participantes, la organización, se genera una atmósfera muy sana. Las motos, la deportividad y el respeto por la naturaleza abanderan estos rallys portugueses.

Suspensiones

Tener las suspensiones al cien por cien es muy importante, tanto si hay que viajar, rutear, y cómo no, si se participa en pruebas duras y tenemos el hábito de recorrer terrenos difíciles. Así pues, no alargué la agonía y después del rally desmonté y envié las suspensiones a AndreaniMHS, en Barcelona, uno de mis colaboradores.

Después de hablar por teléfono con uno de los técnicos de AndreaniMHS (http://www.andreanimhs.com), éste me dejó claro que hay que revisar las suspensiones con mayor frecuencia. Aunque yo ya era consciente de ello, dejé pasar demasiado tiempo y tuvieron que reemplazar muchas piezas para que todo funcionase a la perfección. Apenas acabo de montar la horquilla y el mono-amortiguador, así que ahora me toca la parte más divertida, que es probar el nuevo calibrado de las suspensiones y disfrutar de las curvas, en carretera, durante lo que queda de verano.

Evitar pinchazos

Me han facilitado un novedoso producto llamado BlueShield49. Se trata de un líquido que se introduce en la cámara de la rueda, o directamente en el neumático en caso de ser una rueda tubeless, a través de la válvula de aire. Utilizar cámaras reforzadas y ultra-reforzadas, no es garantía de no sufrir un pinchazo. Este líquido, en caso de que se dañe la cámara, puede sellar un pinchazo de hasta 16 mm. ¡No está nada mal! Para mí, que utilizo la moto en campo y carretera y me desplazo hasta los rallys con las mismas cámaras y neumáticos con los que realizo la prueba, puede ser un plus de tranquilidad. De momento los voy a probar este verano para rodar por carretera. Los 160 ml de líquido en cada rueda apenas debería notarse en marcha. En el próximo artículo espero poder dar más detalles, tanto de su instalación, funcionamiento y sensaciones.

¡Sigue disfrutando de la moto!

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