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AMIGOS DE CLASICAS BMW DE ESPAÑA: HELMUT DAHNE Y LAS R90S EN “EL INFIERNO VERDE”

El campeón alemán, Helmut Dähne, a sus 73 años sigue en activo y de qué manera. Helmut participa en exhibiciones de motos clásicas por todo el mundo, con la BMW R90S con la que ganó el Tourist Trophy de la Isla de Man, en 1976, y colabora tanto con BMW como con Metzeler, sus dos marcas de siempre.

Con Helmut, que había participado en las 24 horas de Montjuic obteniendo un cuarto puesto, nos conocemos desde hace muchos años gracias a un encuentro casual en Nürburgring en 1996 y en el mes de agosto del pasado año nos escribió invitándonos a participar con nuestras R90S, su moto preferida, en el ADAC Training que el conocido club alemán organiza todos los veranos exclusivamente para motocicletas en grupos de un máximo de seis pilotos por cada instructor. Es ciertamente algo muy exclusivo y Dähne nos ofrecía la posibilidad de rodar, dos días enteros, con él como instructor en el mítico trazado del Nordschleife.

Para la realización de estos cursos el ADAC se apoya en la prestigiosa escuela del Dr. Christoph Scholl, ver detalles en: https://www.doc-scholl.de/

Pusimos manos a la obra, juntamos un cohesionado grupo de Amigos de Clásicas BMW con un nivel de conducción similar, nos inscribimos y preparamos el viaje enviando las motos en camión a través del especialista Transportes Almarza y los participantes viajando en avión hasta Frankfurt.

El punto de partida de esta aventura alemana fue la localidad de Schmitten, a 38 kilómetros al noroeste de Frankfurt, donde nos encontramos con nuestras R90S, el último sábado del mes de junio, por la noche.

Impecable alojamiento en el muy familiar Hotel Kurhaus-Ochs (https://www.kurhaus-ochs.de/), atención exquisita, pues nos dieron de cenar a medianoche, algo impensable en Alemania y donde también desayunamos opíparamente.

El domingo realizamos la ruta hasta el circuito de Nürburgring con el siguiente recorrido: Schmitten – Brombach – Bad Schwalbach – Lorch – Sankt Goarshausen – Coblenza – Nürburgring. Un total de 193 kilómetros de los que hay que destacar el fantástico recorrido por la motorista carretera L-3033, entre Bad Schwalbach y Lorch, así como los 53 kilómetros siguiendo el curso del Rhin, entre Lorch y Coblenza.

Comimos en Coblenza, al aire libre, en unos preciosos jardines justo en el punto donde el río Mosela se une al Rhin, un lugar idílico que no hay que dejar de conocer alguna vez en la vida. Por la tarde llegamos rápidamente a Nürburgring, recorriendo solamente 60 kilómetros por la ruta más directa.

Recepción de los participantes y alojamiento en el Hotel Dorint (https://www.hotel.info/es/dorint-am-nurburgring/hotel-83282/), el del mismo circuito. Entrega de documentaciones, dorsales y verificación de las motos, comprobando que todos los elementos de señalización y seguridad funcionan. Una especie de inspección ITV rápida, sin control de humos, pero con absoluta rigurosidad en cuanto a los ruidos.

A cada participante le entregan un ‘trasponder’ que es suficiente colocar en el bolsillo de la chaqueta y que hay que llevar siempre encima cuando se está rodando en el circuito. En algunas de las rectas largas del circuito miden el sonido emitido por los escapes e identifican el mismo, gracias al ‘trasponder’, con el dorsal de la moto. En caso de superar los 98dB te sacan bandera negra y…¡fuera!. Resumiendo, sólo se admiten motos totalmente documentadas y homologadas y en condiciones de circular reglamentariamente por cualquier país.

Agradable cena en el restaurante del Hotel Dorint y bienvenida del Dr. Scholl, el director de la Escuela de Pilotos que colabora con el ADAC.

Posteriormente tuvimos un briefing privado con nuestro instructor Helmut Dähne, explicándonos todos los pormenores y detalles del funcionamiento de los dos días en los que íbamos a estar rodando en el mítico trazado del Nordschleife de 20,832 kilómetros con un total de 73 curvas, 40 a derechas y 33 a izquierdas.

Asimismo, Helmut nos explicó que, para un buen funcionamiento, se divide a la totalidad de los participantes en dos grandes grupos. Un grupo sale a las horas en punto y el otro grupo a las medias horas. Siempre en subgrupos de un máximo de seis pilotos, cada uno con su correspondiente instructor.

A la mañana siguiente, lunes, diana a las 6, desayuno media hora después, ya que a las 7:30 hay que estar en el circuito para empezar a rodar, el primer grupo, puntualmente a las 8:00.

En la recta larga del circuito encontramos dispuestos, a derecha e izquierda, unos conos en el suelo con el número de nuestro grupo y a partir de allí y hasta el siguiente cono colocamos adecuadamente nuestras R90S y nos dispusimos a asistir, en el paddock, al briefing general impartido por el Dr. Scholl y a la foto de grupo realizada con la ayuda de un dron.

El día era perfecto, con sol y una temperatura relativamente fresca a esta temprana hora de la mañana, que invitaba a rodar en moto y a aprender, en nuestro caso, del maestro Helmut.

Empezamos a rodar a las 8:30, con turnos de media hora, que suponen entre dos y tres vueltas al circuito. En cada gio al circuito se alterna el participante que sigue al instructor y de esta forma todos van teniendo la oportunidad de seguir la “buena rueda”. No puedes distraerte ni un momento, pues si pierdes “la línea del buen trazado” ya te has quedado atrás un montón de metros y menos mal que el instructor vigila por el retrovisor y si ve que te empiezas a quedar corta un poco para que te “enganches de nuevo”.

En las paradas, el instructor venía con nosotros para asegurarse de que nos hidratábamos y tomábamos alguna pieza de fruta o barrita energética. En este sentido, un sobresaliente para el ADAC que había dispuesto una carpa de avituallamiento para que, entre tandas, los participantes tuviéramos un lugar de descanso a la sombra donde poder comentar las últimas incidencias.

Y así seguimos todo el día con la única pausa del repostaje y una ligera comida en el Hotel Am Tiergarten (http://www.am-tiergarten.de/) a 1 kilómetro del circuito, donde tomamos un rápido menú.

Tras la comida, proseguimos con nuestras tandas de media hora después de las cuales ya estás deseando entrar en boxes para ese pequeño descanso y avituallamiento.

A destacar, los síntomas de fallo de una de nuestras R90S a partir de las 4.500 rpm, siendo el propio Helmut, cuando nos detuvimos en boxes, quien hizo de mecánico, localizando y solucionando el problema. ¡Qué grande Helmut Dahne!

Finalizamos la jornada con algo más de 300 kilómetros recorridos, lo cual suponen 15 vueltas. ¡Ya está bien para el primer día!

Al día siguiente, martes, de nuevo al bendito trabajo de rodar en el Nordschleife, esta vez con salida a las horas, o sea que la primera tanda la empezamos a las 8:00.

Es digno de mencionar el hecho de que nos llevamos una R90S de más y tuvimos el honor de que Helmut Dähne dejase su R90S de carreras y nos precediera, una cuantas vueltas, con una moto de serie como todas las nuestras, dejándonos claro que también con la moto de serie iba fino y si se ponía serio no había forma de seguirle, no en las zonas más reviradas del circuito, sino, sobre todo, en los tramos rápidos en los que la trazada, enlazando unas curvas con otras, es fundamental. ¡Bravo por Helmut!

Rodamos toda la mañana, con solamente una interrupción por una caída de dos motos, y terminamos la jornada con nuestra comida de nuevo en el Hotel Am Tiergarten. Finalizada la misma, el instructor Helmut Dähne nos hizo entrega del diploma acreditativo de nuestro ADAC Training en el mítico circuito de Nürburgring-Nordschleife.

Desde luego, ha sido un privilegio poder realizar este aprendizaje con un campeón como Helmut Dähne con el que tenemos buena sintonía desde hace años y que nos ha cuidado con máximo esmero a todos y cada uno de los participantes.

Puntualmente, después de comer, Transportes Almarza cargó de nuevo nuestras motocicletas en su camión perfectamente acondicionado, con una jaula individual para cada moto, asegurando el transporte de nuestras R90S con las máximas garantías.

Los participantes nos desplazamos, con un transfer, a Frankfurt, donde nos alojamos, pues al día siguiente teníamos el vuelo de regreso a España.

Cena de despedida en el restaurante de la Main Tower a 187 metros de altura con bellas panorámicas de la ciudad de Frankfurt y fin de un sueño: rodar en el “Infierno Verde” con nuestras R90S y con Helmut Dähne.

En resumen, una experiencia muy recomendable, en la que se puede participar con todo tipo de motos, pues los grupos de rodaje en el circuito se realizan en función de las características de las motos y de la experiencia de conducción de los pilotos.

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