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CAMPEONATO DE PORTUGAL RALLY FAFE

Por Eduard López Arcos
Me encantó la experiencia del año pasado en el R3 Mação Rally, así que cuando me enteré de que en unos días se celebraba el CNRR Fafe (del 8 al 10 de junio), también organizado por R3, me puse manos a la obra. ¿He dicho unos días? Acababa de llegar de un viaje de casi tres meses por Tailandia y Laos, y me había encontrado a Tormenta con la batería muerta, el manillar torcido de una “pequeña” caída que tuve en mi último viaje, ruedas gastadas… En fin, que tenía solamente dos días para poner a punto la BMW F 800 GS para su tercer rally internacional (suena importante, ¿eh? ¡Jajaja!).

Puesta a punto

Lo primero que hice fue conseguir una batería nueva, cargarla e instalarla.

Por tiempo no era posible acceder a un manillar original nuevo de BMW, así que tenía que encontrar una alternativa. Nunca he estado cien por cien convencido de la posición que me ofrecía el manillar original. Tormenta va equipada con unas alzas pero que no acaban de solucionar la altura que sería óptima para mí. Unas alzas más altas implicaría menos precisión durante el pilotaje, y seguramente más vibraciones.

Así que me dirigí a la tienda Motorrad Ourense de mi amigo Andrés. Tiene una muy buena selección de productos para la moto y el motorista y con buenos precios. Había estado mirando opciones por Internet y vi que el Renthal FatBar se podría adaptar bien. Al no ser una réplica del original BMW tuve que hacer una serie de modificaciones para poder montar los mandos y puños que van con el sistema calefactable.

Taladré un agujero a cada lado del manillar para poder pasar los tornillos de sujeción de cada puño. Luego tenía el problema de adaptar los protectores de manos Barkbusters específicos para el manillar original de la F 800 GS. Conseguí unos tacos de aluminio, que también adapté, para poder acoplar los contrapesos originales. Después de tener esto listo, procedí al montaje. Es entonces cuando me di cuenta de que debía hacer un agujero en la barra de aluminio del protector para poder fijarlo a su soporte, pues quedaba demasiado largo.

El resultado final es excelente. Todo queda firme y en su sitio, y el color negro le sienta fenomenal a Tormenta. El ángulo del manillar es distinto al del original y la posición es más endurera y natural para la conducción off-road.

La operación me llevó más tiempo de lo previsto, así que iba atrasado. Me había quedado para el último día, justo antes de salir, el cambiar los dos neumáticos por un nuevo juego de GoldenTyre GT723. Tenía un neumático GT723 delantero nuevo en casa, así que pedí un trasero a RODI, ditribuidor oficial de GoldenTyre en España, que me llegó durante la mañana del viernes… ¡justo a tiempo!

Salí muy tarde de Galicia. Me esperaban dos horas de viaje con lluvia suave hasta llegar a Fafe y pasar las verificaciones antes de medianoche.

Dos etapas con barro, trialeras y navegación
Por la mañana, Tormenta estaba lista. La noche anterior llegamos a tiempo para pasar las verificaciones administrativas y técnicas sin problemas.

Era sábado, la primera etapa de la prueba, y el cielo estaba bastante despejado y la temperatura perfecta para una jornada off-road. El recorrido era muy endurero en algunos tramos, con trialeras de piedra de las que te hacen mantener la concentración sin bajar la guardia. Por la tarde empezó la lluvia que no nos abandonaría durante el resto del fin de semana. Realmente el líquido elemento complicó algunas secciones, en las que había que ir con especial cuidado con la roca mojada y las profundas roderas en las pistas.

Después de toda la noche lloviendo, la segunda etapa prometía ser complicada por la evidencia del barro. Nada más empezar nos encontramos con unas bajadas pronunciadas muy deslizantes. Los más de doscientos quilos de Tormenta me mantuvieron en tensión durante un buen rato, su inercia era implacable y pasarse de frenada suponía meterse en problemas.

El ambiente en Portugal es siempre increíble. La pasión que transmite la organización es auténtica, así como la de los participantes, no solamente portugueses, pues había nacionalidades de diferentes países europeos, hasta de Sudáfrica. Esta prueba de navegación del campeonato nacional es perfecta para los pilotos de primera línea como Paulo Gonçalves, uno de los mejores pilotos de rally del mundo.

Al final de la prueba, llena de dificultades para mí, recibí un trofeo como segundo clasificado de la categoría Maxi-Trail. La experiencia fue tan positiva que ya me he apuntado al Rally de Maçao, en el centro de Portugal, al que asistí ya el año pasado y en la que finalicé como primer clasificado en mi categoría.

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