Advantec

‘EL FANTASMA NEGRO’: KINGSTON CUSTOM DA UN SALTO EN LA OSCURIDAD

Hay éxitos efímeros, únicos, y luego está lo de Dirk Oehlerking. El customizador bajo pedido que no da un mal paso, despachando éxito tras éxito desde su Kingstom Custom Garage, su taller de personalización.

En particular, hay una BMW clásica de Kingston que realmente marcó época: una R80 RT con intrigante carrocería apodada ‘White Phantom’, el ‘Fantasma Blanco’. Dirk lo ha continuado ahora con algo todavía más impresionante, un inquietante hermano, sólo para demostrar que puede hacerlo. Te presentamos a ‘Black Phantom’, el ‘Fantasma Negro’.

La idea nació cuando tres empleados de BMW, Ola Stenegärd, Christian Pingitzer y Roland Stocker, le dijeron a Dirk que le sería imposible mejorar el diseño del ‘Fantasma Blanco’.

“Nunca tuve la intención de tapar el ‘Fantasma Blanco’ -dice-, sólo quise proporcionarle un compañero a la moto, un hermano. Blanco y negro, dos que encajan juntos, como el yin y el yang. Fantasmas que aparecen de la nada, te quitan el aliento y luego desaparecen de nuevo”.

Hay una clara conexión estilística entre las dos BMW’s, pero en realidad son máquinas muy diferentes. Dirk adoptó un nuevo enfoque con la edición negra, estableciendo algunos objetivos muy específicos en el proceso.

Para empezar, se propuso construirlo sin atenerse a ninguna de las elaboradas estructuras de las motos de los ‘mods’, lo que significaba ningún corte, rectificado o soldadura. Decidió también utilizar piezas de BMW siempre que fuera posible y limitar el uso de tecnología de gama alta.

Desde que Dirk está involucrado en las BMW clásicas, ha amasado una colección de incontables piezas sobrantes. Cada componente de BMW en el ‘Fantasma Negro’ fue elegido de su propio taller, y las fechas entre 1951 y 1979.

El chasis es el de una BMW R75 en buenas condiciones, acoplado a la transmisión final de una R80/7, y los amortiguadores, de una R80 RT. Las horquillas pertenecen a una BMW R100 RS modificadas con un sistema exterior de pequeños muelles (también se utiliza la abrazadera de la horquilla de una R75/7).

La rueda delantera de 21’’ está tomada de una R75/6. Los neumáticos son Shinco (el delantero) y Metzeler (trasero). Los frenos de disco están sacados de una R100 RS.

Impele al ‘Fantasma Negro’ el motor bóxer refrigerado de una BMW R75. Está conectado a una transmisión de cinco velocidades de una R80/7. Los carburadores son Bing 32s, pero se necesitaría levantar el asiento para identificarlos: han sido reubicados y ahora están conectados a las cabezas a través de tubos personalizados. Los silenciadores Hoske elongados le añaden una dosis extra de clase.

Pero es la carrocería hecha a mano la que acapara el espectáculo. A diferencia del ‘Fantasma Blanco’, el armazón del ‘Fantasma Negro’ se extiende hacia atrás, cubriendo la rueda trasera. Ha sido moldeado con aluminio de 2 mm de espesor y está cargado con pequeños detalles.

Al frente, hay un silueteado para el motor y un par de conductos bellamente manufacturados. En los lados, un par de tomas de malla cubiertas y una palanca Magura de interruptor de aire, montada en el lado derecho. Desatornillando un sólo pasador de latón, el asiento de cuero se levanta para descubrir los carburadores y la batería.

Hay más gemas ocultas detrás de los tableros redondos traseros. Ambos tienen bisagras que se abren para revelar las bolsas de cuero de las herramientas.

El del lado izquierdo también da acceso al tapón del combustible. El depósito de gasolina es una unidad de aluminio de una sola pieza, montada abajo y con capacidad para 15 litros. Dirk instaló una nueva bomba de combustible para llevar la gasolina al motor.

El kit de acabado del ‘Fantasma Negro’ es más que una mezcla de piezas BMW y algunas buenas opciones del mercado de repuestos. Los reposapiés y palancas del pie, clavijas, interruptor de la luz de freno y manillar proceden de varios motores bóxer. Las palancas del embrague y del freno son piezas universales del mercado de accesorios, y hay un par de señales de Motogadget (https://motogadget.com/en/).

Dirk se dirigió a MMB para crear su propio juego de esferas personalizadas de Black Phantom: velocímetro, tacómetro, manómetro de aceite y voltímetro. En los lados, hay un par de insignias originales de una R51 sobre anillos led. Y una pequeña pantalla sobre el faro, una lente de recambio de unas gafas amarillas.

Los colores distintivos son tan atemporales como el negro, con rayas de oro y detalles de latón. Todo da la sensación de ser un concepto art decó rescatado de los archivos de la marca bávara. Pero en realidad es el producto de la imaginación de un hombre. Y de su sangre, sudor y lágrimas.

Dirk acaba de revelar su ‘Fantasma Negro’ en el Festival de las ruedas y las olas en Biarritz, junto a Ola Stenegärd y anfitriones de otras luminarias de la industria. Esperemos que le digan que ya no puede construir un nuevo fantasma, porque seguro que entonces hará un tercero para asombro de todos.

(Fotos: Ben Ott).

Deja tu comentario

Invita a tus amigos

Invita a tus amigos

Invita a tus amigos