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GERARD MEDIAVILLA TRAS EL ÉXITO DE LA RUTA 47, 10.000 KM CON LA BMW S 1000 XR SIN CAMBIAR LOS NEUMÁTICOS: “LA BMW ES INCREÍBLE. ES LA MOTO MÁS DIVERTIDA QUE HE CONDUCIDO”

Por José Mª Alegre
Gerard Mediavilla se propuso un desafío, recorrer 10.000 kilómetros por la España peninsular con una BMW S 1000 XR de cuatro cilindros y 160 poderosos caballos con los mismos neumáticos con los que lo inició, unos Michelin Road 5; una ruta de 29 días desde el cabo de Creus (Gerona), punto de partida, hasta Almería, final del trayecto, sin cambiar las gomas. A este reto le puso el nombre de La Ruta 47, número de provincias recorridas en su periplo, un viaje exitoso, porque Gerard consiguió lo propuesto, llegando a la ‘meta’ con los mismos neumáticos con los que salió y en unas condiciones satisfactorias.

Pregunta. ¿En qué estado llegaron los Michelin Road 5 a Almería, final de la prueba, tras rodar los 10.000 kilómetros por toda la península Ibérica?

Respuesta. Pues la verdad es que no llegaron mal; hombre, estaban en los avisadores y no hubiese sido prudente seguir con ellos, pero haciendo la conducción que he hecho durante la ruta, hubieran llegado a Madrid o incluso a Pamplona (se ríe).

P. ¿Y la BMW S 1000 XR?

R. ¿La BMW S 1000 XR? (Repite la pregunta, riéndose a continuación). La moto ha llegado en un estado impecable. Es una BMW. No esperaba otra cosa.

P. Y el piloto?

R. El piloto un poco peor que la S 1000 XR, pero muy bien. Al llegar a casa he notado que estoy más cansado de lo que pensaba, pero me estoy recuperando rápido.

Administrador de motorutas.com, este donostiarra residente en Pamplona quería demostrar que los neumáticos podían aguantar diez mil kilómetros en una máquina de prestaciones elevadas como la BMW S 1000 XR “en el que la media de duración está en unos siete mil kilómetros”, tal como nos dijo en la entrevista que le hicimos recién iniciado su reto y que publicamos en la News de mayo. De esta forma, y con el favor de BMW, Michelin y Sercotel, entre otras firmas, “a las que agradezco el apoyo que me han prestado”, recalca, Gerard inició el desafío que tan felizmente ha concluido.

P. ¿Cuál ha sido el secreto para conseguir este reto? ¿Qué conducción has hecho?

R. En los tramos rápidos y rectos he rodado por debajo del límite legal -a mayor velocidad, más desgaste, sobre todo por el centro – y en los tramos de curvas, he ido un poco por encima, para disfrutar de la conducción en moto y redondear un poco el neumático. El GPS ayuda mucho en este aspecto, porque ves la curva antes de trazarla, pero siempre con mucha cautela.

P. Después de rodar tantos miles de kilómetros con la S 1000 XR, ¿qué te ha parecido la BMW?

R. La BMW S 1000 XR es increíble. Es la moto más divertida que he conducido. Es cómoda, segura, fiable, responde perfectamente a cualquier situación, y sus 160 caballos te sacan de cualquier apuro con solo un acelerón, incluso a poca velocidad en marchas largas. El cambio asistido Pro es la caña y el control de crucero me ha permitido relajarme y disfrutar del paisaje sobre todo en los tramos rectos. El único ‘pero’, el top case es un poco pequeño para tantos días de viaje.

P. Cuéntanos como era un día de trabajo en La Ruta 47.

A las ocho sonaba el despertador. Desayuno fuerte, rehacer el equipaje, hacer el check out en el hotel y ponerme en marcha lo antes posible para afrontar los kilómetros que tenía por delante, una media de 350. Tenía programadas una serie de paradas cada día, pero siempre se ven curiosidades desconocidas que me obligaban a detenerme -castillos, iglesias, miradores etc-. En cada parada, fotos para los patrocinadores y para las redes sociales, y atender a los seguidores, que han sido una gran compañía durante la ruta.

Para no perder mucho tiempo, la comida era frugal, parando “entre la una y las dos del mediodía, más que nada para no desfallecer, pero sin perder tiempo”, cuenta Gerard, poniéndose en marcha enseguida. A las siete de la tarde, llegaba al hotel. Luego, tras la ducha, salir a cenar algo, visitando el casco histórico de la ciudad y sus monumentos más característicos.

“Sobre las once vuelta al hotel”, prosigue Gerard. “Guardar y clasificar el track de la jornada (GPS), cargar en éste y estudiar la ruta del día siguiente y sobre la una de la mañana, que muchos días se alargaba hasta las dos, a dormir. Lo más duro ha sido descansar poco sabiendo que al día siguiente me esperaban otras diez horas de moto”.

P. Como se cita al principio, La Ruta 47 recibe ese nombre porque en su periplo, Gerard ha ‘pisado’ las 47 provincias peninsulares españolas. ¿Por qué carreteras ha discurrido el trayecto?

R. Siempre y en la medida de lo posible, por carreteras secundarias, que es donde se disfruta de ir en moto, se ve el paisaje, se sienten los olores, a mar, a tierra mojada, a oliva en Jaén, a azahar en Sevilla… Se atraviesan los pueblos, se ve a la gente y se pueden hacer paradas interesantes. Y aunque es inevitable pisar algo de autovía al entrar en cada ciudad, siempre las he evitado.

P. Después de lo mucho que has visto y contemplado en nuestro país, ¿qué opinión te merece España a nivel paisajístico?

R. En este aspecto, España es maravillosa. En una superficie relativamente pequeña podemos disfrutar de todo tipo de paisajes, hay carreteras ‘curveadas’, de montaña, tanto en el norte como en el sur; larguísimas rectas adornadas de amapolas en el centro y pasas de la vegetación más exuberante al desierto más seco en unos kilómetros. Estos fuertes contrastes, hacen de España una tierra mágica para rodar.

P. Dime lo que te ha gustado más, lo que más te ha sorprendido y si ha habido algo que te haya decepcionado.

R. Lo cierto es que me ha gustado todo. En cada rincón hay detalles que valorar. Ya hemos hablado del paisaje, pero yendo en moto y en solitario, una de las grandes experiencias es la gente que se conoce en el camino, sean moteros o no. Y lo de sellar el pasaporte ha sido todo un acierto. En todos los lugares donde lo he sellado, me ha servido para entablar conversaciones que a menudo se han alargado incluso ‘demasiado’, pero que siempre han resultado enriquecedoras. He llegado a la conclusión de que ‘todo el mundo es bueno’.

La Alpujarra me ha sorprendido y admirado, no la conocía y puedo decir que allí cada curva es un mirador impresionante. Lo que más me ha decepcionado es el cierre temprano de algunos monumentos, como la Mezquita de Córdoba, a pesar de que las ciudades monumentales estaban llenas de visitantes, y los días son largos. O el Corral de Comedias de Almagro (Ciudad Real) y el acueducto de Segovia, a los que no me dejaron acceder ni siquiera para hacer una foto y promocionarlos turísticamente. Supongo que debí preverlo y solicitar los permisos correspondientes, pero también hay que dejar hueco a la improvisación.

P. Gerard ha estado revelando su viaje en las RRSS, anunciando su paso por los diferentes lugares, ¿cómo has sido recibido?

R. Me han recibido con los brazos abiertos e incluso en varios lugares como Gijón (Bar Novo), León (Las cumbres) y Zaragoza (Masgastro), me estaban esperando para acompañarme un rato e invitarme a comer. Los extranjeros con los que me he cruzado, sobre todo ingleses por la zona del Pirineo, también eran muy simpáticos, y hemos intercambiado opiniones y anécdotas de viajes en moto. Es una pena que no haya tenido tiempo para visitar más motoclubs y bares de moteros. Desde aquí les mando un gran saludo a todos.

P. Sin embargo, has estado más tiempo solo que acompañado, ¿cómo se lleva la soledad?

R. La he llevado mejor de lo que pensaba, en parte porque con tantos compromisos y fotos, no he tenido tiempo de aburrirme. Por otra parte, yo siempre he sido un motero bastante solitario y los periodos de conducción los aprovecho para desarrollar ideas y reflexionar conmigo mismo.

P. Ahora que has acabado tu reto y con éxito, ¿qué queda de La Ruta 47?

R. Una vez terminado el reto, queda una web, www.laruta47.com donde el que lo desee puede consultar y descargar cualquier detalle técnico sobre cada etapa para recorrer de un tirón o por tramos en fines de semana o vacaciones, -tracks y rutas en formato GPS, explicaciones de cada tramo, etc-. El pasaporte personalizado, que se puede adquirir a través de esta web donde ir sellando las páginas en cada provincia -que hace mucha ilusión-, descartando así las que ya se hayan visitado y que poco a poco iremos documentando a nivel turístico, gastronómico, paisajístico, etc. Y, sobre todo, una gran ruta para conocer este estupendo país que tenemos y que a menudo queda relegado a un lugar secundario por pensar ‘como lo tengo aquí mismo, ya lo recorreré un año de estos’.

Seguiremos trabajando para que La Ruta 47 se convierta en una Ruta 66 española y sea un referente en el mundo de las rutas en moto a nivel nacional e internacional.

P. En la entrevista que publicamos en mayo, al inicio de tu reto, me dijiste que estabas disfrutando muchísimo de la ruta y que ya estabas pensando qué harías cuando la finalizaras. ¿Ya lo sabes?

R. De momento, estoy aterrizando y clasificando todo el material obtenido durante el reto. Ahora, estoy centrado junto al resto del equipo en el desarrollo de la quinta edición de NavaRider Day, un evento moto turístico que hemos diseñado para dar a conocer los paisajes, gastronomía y carreteras de Navarra. Abrimos las inscripciones hace sólo unos días y ya hemos llenado un tercio de las inscripciones. En cuanto pase NavaRider Day 2018, se me ocurrirá algo nuevo, ¡seguro!

P. Supongo que en tantos días y kilómetros de rutas habrás vivido más de una anécdota. ¿Cuéntanos alguna?

R. Tengo varias, pero una graciosa que me pasó un par de veces y que se debe a lo terriblemente despistado que soy y lo mucho que confío en la tecnología, es que tras parar a comer algo en algún lugar solitario, aparcando la moto en dirección contraria a la que circulaba, al arrancarla nuevamente y continuar la ruta, volví sobre mis pasos. En una ocasión llegué a recorrer unos 20 kilómetros hasta que me di cuenta de que ya había pasado por allí. A partir de entonces, siempre aparcaba la moto en el sentido de la marcha.

Según nos contó Gerard en la entrevista que le hicimos en mayo, una vez preparada La Ruta 47, le comunicó a Elena, su mujer, que estaría fuera de casa casi un mes, respondiéndole ésta que como en verano él cumple 50 años, ése era su regalo.

P. Qué tal el recibimiento en casa a tu vuelta del viaje?

R. Llegué a tiempo para la actuación de ‘ballet’ de mi hija, por suerte ya me habían cambiado los neumáticos y pude regresar rozando el límite legal de velocidad, si no, no sé si me hubieran recibido tan bien (se ríe a carcajadas). No, en serio, mi mujer y mis mellizos son maravillosos, estaba deseando abrazarlos y ellos a mí, soy un hombre muy afortunado. Y también me recibieron con los brazos abiertos en mi otra casa, el Motoclub 7 de Julio, donde estaban deseando escuchar todo sobre la ruta.

P. Después de tan larga ruta con la S 1000 XR, te habrá dado pena devolverla…

R. Por supuesto, hemos vivido grandes momentos juntos y yo soy muy sentimental, incluso le he puesto nombre: Dita, en honor a una yegua que montaba mi mujer. Cada vez que volvía de la hípica, decía de ella que era fiable como una BMW. Además, es un nombre alemán, así que le viene al pelo. Por cierto, esa yegua vive ahora en una finca de Madrid y al volver, paré allí para hacerles unas fotos juntas. Pero se la entregué a Motos Javier, concesionario BMW en Navarra, lleno de agradecimiento por el apoyo que me han dado durante todo el reto.

P. Has pensado cambiar de moto?

R. Sin duda, pero este no es un buen momento para hacerlo. No se puede llegar a casa después de un mes fuera y encima decir que hay que comprar otra moto, ¡ya hay tres en el garaje! (de nuevo risas). No sé lo que aguantaré, porque se me han puesto los dientes largos y la verdad es que Motos Javier me da todo tipo de facilidades.

P. Cuando echas la vista atrás en lo que has hecho, que piensas? Qué te viene a la cabeza cuando rememoras La Ruta 47?

R. Todo ha ido muy rápido y muy intenso. Yo la he recorrido, documentado y fotografiado y ahora espero que sirva de inspiración para que otros moter@s la recorran y la mejoren, ahora es para ell@s.

P. A quién recomiendas La Ruta 47?

R. A cualquiera que quiera hacer curvas y conocer rincones espectaculares, ya sea nobel o experto e independientemente de la cilindrada de la moto. Como he dicho antes, esta ruta se puede realizar de un tirón, o por etapas, y la media de 350 km/día, creo que es ideal para rodar en moto y hacer algo de turismo.

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