PROBANDO LA BMW R NINET URBAN G/S

Por Miquel Silvestre
Los que tenemos ya una edad, recordamos una época en España en que las motos de 500 cc eran motos ‘gordas’. Como todo es relativo, ahora parece que una moto de medio litro es pequeña y que empiezan a ser grandes a partir de los 1000 cc. Yo recuerdo que con 20 años tuve una Yamaha XT 350 y aquello era una gran moto, con la que me hice algunos viajes fabulosos con una mochila atada a la parrilla como único equipaje.

Recuerdo también la impresión que me causaron las primeras BMW G/S de los 80, casi inalcanzables para los españolitos medios. La primera era una 800 sin pantalla y muy pocos caballos. Y sin embargo ha quedado como una motocicleta de leyenda y una gran viajera, tanto que BMW hizo una GS 1200 en el año 2010 con los mismos colores, blanco, azul y rojo y que bautizó como Treinta Aniversario. Ahora, acaba de hacerle un nuevo homenaje con la R nineT Urban G/S, moto que yo me acabo de comprar para hacer algunos episodios de mi serie en TVE ‘Diario de un Nómada’.

Al presentarla en sociedad ha habido quien me ha dicho que la moto no sirve para hacer lo que yo hago, o sea, viajar lejos y meterme por caminos sin asfaltar. Quienes esas cosas dicen parecen haber olvidado aquella época en que las motos de 500 eran grandes, fallaban mucho, no existía la cordura y llevábamos el equipaje en una mochila. Si ha habido gente que ha dado la vuelta al mundo en Vespa o en otras motos, ¿cómo no se va a poder viajar en una Nine T? Es que no tiene capacidad de carga ni protección aerodinámica y el recorrido de suspensión es muy corto, arguyen. Y no se dan cuenta que al decir eso están despreciando la completa categoría de motos naked, clásicas y custom, entre cuyos propietarios hay grandísimos viajeros. Y, además, el mercado de accesorios nos ofrece soluciones para la Urban como las que yo he puesto de la marca Wunderlich: cubremanos, defensas, pantalla y parrilla que aumentan la carga posible, protegen el motor y ofrecen protección contra el viento.

Es curioso que algunas de las comparaciones que los críticos hacen de la Urban G/S como mala viajera sean con las R80 G/S de los años 80. No sé si estos expertos de foro han hecho grandes viajes con una R80 G/S para tener tan claras sus virtudes frente a los defectos de la otra. Pero yo sí. Crucé África de norte a sur y de este a oeste en una R80 G/S y en una R100 G/S. Una con pantalla y la otra sin ella. Eran motos llenas de alma y leyenda, pero toscas, duras, pesadas y lentas. Con más de 200 kilos y 50 caballos, frenos de tambor detrás, un disco delantero, suspensiones blandas y un cardan anticuado, son motos encantadoras, pero están a años luz de una moderna Urban G/S con 110 caballos, ABS, frenos eficaces y moderna suspensión, aunque corta. No hay comparación posible. La Urban G/S es una máquina más ligera, moderna y capaz que una antigua GS por la pura lógica de los tiempos y el avance tecnológico. Lo que fueron capaces de hacer aquellas, puede hacerlo mejor esta. Considerar aquellas viejas GS como el arquetipo de la moto viajera y a la moderna Urban como capricho de postureo ciudadano es, eso sí, postureo de foro sin más base racional que el argumento del “porque yo lo digo”.

Una respuesta para “PROBANDO LA BMW R NINET URBAN G/S”

  • Luis dice:

    Buen resumen de prueba que cumple las 3 “c” : corto, calidad , coherente.
    En la época que estamos viviendo de exceso de información , el mantenimiento de los valores y sentido común me alegra descubrir que hay personas que son capaces de encontrar las satisfacciones que producen los pequeños placeres de viajar y sentir la esencia de la moto en estado puro sin la necesidad de la sofisticación y la hiperconectividad. Me apena , aunque lo respeto como dice Miguel, aquellos motociudadanos que castigan a sus super máquinas con largas estancias a oscuras en garajes, a máquinas que con cortos recorridos diarios apenas da tiempo de calentar el aceite que fluye con su grave deterioro en interno. Lo que nos está diciendo Miguel es que viajemos en moto sin excusas , cualquiera que sea el modelo-año y si es posible descubrir el placer de viajar solo …es la mejor TERAPIA que uno mismo puede autoregalarse. A mis casi 60 años tengo el placer de disfrutar de mis 3 “c” : mi Bultaco Sherpa del 75 para no olvidar lo feliz que fui en mi juventud, mi fiel 1200 GS del 2004 con muchas batallas a su espaldas y la mejor terapeuta y la Práctica Beverly 350 Sport que me da muchas satisfacciones diarias; llueva, truene, nieve..capaz de plantar cara a muchas megascooter . Amigos de cualquier condición; salir y disfrutar de vuestras máquinas,! Y a ti Miguel muchas gracias por tus reportajes que nos hacen soñar!

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