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VIAJANDO MÁS POR MENOS. EL ALQUILER

Por Miquel Silvestre
En el artículo del mes pasado comentaba las dificultades que tenemos los que vivimos en España para hacer viajes internacionales en moto dado que estamos en el extremo suroeste del continente europeo. Comparaba el caso de un alemán con un gaditano. Aquel podría viajar a Cabo Norte, Estambul y Moscú durante tres años y habría hecho un total de 18.000 kilómetros. El gaditano habrá hecho 30.400. Y la diferencia habrá sido siempre repitiendo recorrido por España y Francia.

Hay varias posibilidades para resolver el problema: alquiler de moto en destino, envío de la moto en barco, avión o camión, comprar la moto en otro país y venderla al terminar el viaje y también viajar hasta el destino en la moto, aparcarla allí, volver a casa en avión y regresar más adelante a realizar otra etapa. Yo he usado todos estos sistemas. En los siguientes reportajes iré explicando los pormenores, ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos.

Alquiler

Lo más sencillo es el alquiler de una moto. Volamos cómodamente desde nuestra casa al punto del planeta elegido, nos bajamos en el aeropuerto, cogemos un taxi, nos plantamos en la empresa de alquiler de motos, cogemos una y nos largamos a viajar y al final regresamos, devolvemos la moto y volvemos en avión. Limpio, fácil y satisfactorio.

Sin embargo, esta modalidad tiene algunos inconvenientes. La principal es que es caro si se trata de motos en buenas condiciones y de cilindrada media (aunque siempre será divertido conducir una 125 ‘made in China’ por Vietnam o una achacosa Royal Enfield por India o Nepal), pero una BMW R 1200 GS no bajará de los 120-150 euros al día. Por eso es un buen sistema para estancias cortas, pero para un mes de viaje resulta demasiado costoso. Otra desventaja suele ser que no es tu moto y que además de poder no estar en buen estado te harás responsable con altas franquicias de cualquier daño que sufra. Por otro lado, las rutas que podrás hacer serán casi siempre circulares, saliendo y devolviendo la moto en el mismo punto. El alquiler es una opción recomendable para vacaciones cortas de entre 5 y 10 días con vuelo de ida y vuelta en el mismo aeropuerto y no para largas travesías.

Anécdota

Fui a Irlanda en mi moto desde España pero allí se me unió un cámara para filmar un documental sobre los náufragos de la Armada Invencible. Alquiló una pequeña F 650 GS. Nos perdimos por los acantilados de la costa norte y recorrimos pequeños senderos de tierra para hacer tomas espectaculares. Cuando devolvimos la moto en Dublín les mostramos los vídeos a los responsables del alquiler. Nos miraron estupefactos y enfadados. Habíamos sacado la moto del asfalto. Uno de los problemas añadidos de las motos de alquiler es que no suelen permitir excursiones off road.

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