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UNA VUELTA DE DOS MIL KILÓMETROS CON LA BMW R 1200 RT

Por José M Alegre
Me pongo frente al ordenador y evoco mi viaje al sur con la adictiva BMW R 1200 RT. Reconozco que me resulta más agradable situarme al manillar de esta devoradora de kilómetros (o de cualquier otra BMW) que enfrentarme al teclado del ‘ordenata’. Por cierto, empezando por los preparativos del viaje, hay quien asegura que le resulta más emocionante lo primero que lo segundo.

Para mí, es la aventura del periplo lo que prima, ¡ya lo creo! Preparar, planificar, vale; pero lo que no me hace nada feliz es hacer maletas, mochilas o lo que sea, porque siempre tengo la duda de qué llevarme. En cambio, subirme a la R 1200 RT y poner rumbo al lugar elegido, Zahara de los Atunes, en este caso, el reino gastronómico del manjar que remata su nombre me mola mucho más.

Afortunadamente, una de las grandes ventajas de la R 1200 RT es la gran capacidad de carga que ofrece, por lo que no es difícil situar mis pertenencias (al final siempre descifro el enigma de qué llevarme) dentro de las dos maletas y el top case de que dispone (cuenta también con dos pequeñas guanteras, una a cada lado del depósito, realmente útiles, en las que depositar la tarjeta de crédito, monedas para los peajes, etc), sobrándome incluso espacio para la compra de algún recuerdo en el lugar de destino. Camisetas técnicas (secan rápidamente), un pantalón largo para ir ‘guapo’, otro corto que no ocupa lugar (como el saber), algo de abrigo por si acaso, la equipación para correr (ahora le llaman ‘running’), la bolsa de aseo y, por supuesto, el ordenador y las cámaras, me caben en esta moto que es la reina de los viajes. En los periplos de antaño, el mayor espacio se lo reservaba a los carretes. Ahora, en la era digital, ese ‘hueco’ es para cables, enchufes, cargadores y demás artilugios electrónicos, que alojo (todos los que entran) en el interior de las zapatillas de correr.

La reina de los viajes

Sentado frente a la R 1200 RT, me alucina el espectacular cuadro de mandos TFT (muy parecido a las de la K 1600 GT o GTL y ahora también a la nueva Bagger) con todo tipo de información que puedes cambiar a voluntad, llevando incluso radio (opcional), pudiendo escuchar música ‘enlatada’ con la toma USB, MP3 y el teléfono, y que oyes perfectamente a velocidades legales. Si la audición no es lo suficientemente limpia, basta con subir la pantalla eléctrica apretando un botón situado en el lado izquierdo del manillar para casi aislarte del exterior, quedando protegido incluso de las inclemencias metereológicas, teniendo mucho que ver la magnífica aerodinámica de la RT.

Otro de los sistemas de esta moto que te solucionan la vida es el control de velocidad, magnífico asistente que se agradece un montón cuando hemos de rodar muchos kilómetros en autovía, despreocupándote de superar los límites de velocidad, pues la fijas a la establecida en el tramo que circulas y te dedicas a contemplar el paisaje, disfrutando del viaje más si cabe.

Recordaréis que a finales de agosto las temperaturas no fueron precisamente fresquitas. Y como no salgo de ‘madrugá’, sé que cuando entre en tierras andaluzas el calor será asfixiante, pero no ‘matará’ si voy convenientemente hidratado. Con los 25 litros de capacidad del depósito de combustible y los 5,4 litros cada 100 Km que consume la RT a velocidades de DGT, antes de llegar a Sevilla deberé hacer una parada para repostar y, de paso, beber; pero una cosa es la teoría y otra la práctica, porque en Córdoba el mercurio se dispara a 42º, obligándome a detenerme para echar un trago (incluso dos) de bebida isotónica.

En este viaje estreno guantes, los BMW Motorrad Two in one. Se trata de dos guantes en uno. Con dos cámaras en cada guante para la mano, la de arriba protege del frío, mientras que la de abajo es para el verano, dos funciones para cada extremo del termómetro. Para esta ‘travesía por el desierto’ es obvio dónde resguardo las manos, en la cámara para el calor, y me siento a gusto, cómodo y protegido, sin notar las elevadas temperaturas. Una delicia.

Voy a buen ritmo, el motor bóxer de 125 CV a 7.750 rpm y par de 125 Nm a 6.500 rpm, es toda una garantía de suavidad, respuesta y bajo consumo. Siempre he dicho que la potencia de este propulsor es ideal para rodar allá donde vayas, pues eres consciente en todo momento de la velocidad que llevas y es más difícil que te la metan (la multa) por un exceso de la misma. La R 1200 RT no es un misil (para eso están las BMW S, sobre todo la fantástica S 1000 RR, que sigue siendo la mejor superbike, pero hay que tener cabeza para llevarla, pues a la que te descuidas vas a unas velocidades de sanción, pérdida de puntos y algo más). La RT es una moto rápida, que te saca de apuros en cualquier situación de aprieto (un adelantamiento, por ejemplo) roscando el puño derecho, saliendo con decisión, pero tú siempre tienes el control en todo momento.

Elevada tecnología

A medida que me acerco a Córdoba, las temperaturas van en aumento. Subo la pantalla eléctrica con el botón de la piña izquierda y me protejo de la lengua de fuego en el que se ha convertido el aire. Reconozco que el mercurio extremo hacia arriba lo suelo soportar con bastante estoicidad, sin embargo, decido parar más de lo normal para hidratarme, pues ya sufrí una ‘pájara’ una vez haciendo ‘running’ debido al calor, descoordinándome totalmente sin darme cuenta en cuestión de segundos, algo que hay que evitar yendo en moto, pues las consecuencias serían totalmente diferentes.

Pasada la ciudad de los califas, hay un tramo de la N-4 que merece la pena disfrutar. Una de las muchas excelencias de la R 1200 RT es la elevada tecnología que presenta, como el BMW Dynamic ESA (opcional). Este sistema ajusta las suspensiones a los cambios de superficie en una fracción de segundo, pudiendo además endurecerlas o suavizarlas a voluntad con los tres programas que disponemos: Soft, Normal y Hard. Además, pulso un botón y me aparecen en la pantalla los dos modos de conducción de serie, Road y Rain, que igualmente se ajustan a los modos de suspensión, poniéndose el primero en Normal y el segundo en Soft. Y hay un tercero, Dynamic, que es opcional, como apunto antes, que lo hace en Hard, garantizando la deportividad y el dinamismo de la RT, pues la respuesta es más inmediata y la suspensión más firme. Así que pongo este último (en marcha, a la velocidad que sea, cambias los modos de conducción con la misma rapidez que tardas en pulsar el botón, ¡fantástico!) y afronto las curvas del tramo citado a lo Marc Márquez (exagero, claro, primero porque no se debe ir así, y, segundo, porque la RT es pura suavidad, no hay que ser brusco con ella, hay que bailar con ella). El caso es que la moto tiene un magnífico aplomo, por lo que supero la zigzagueante cuesta divirtiéndome con esta moto que obedece mis órdenes con total sumisión y agarrada al asfalto como una lapa, haciéndolo con seguridad. Por otra parte, el sistema de tracción ASC de serie controla que eso sea así. Acabado el recreo vuelvo al modo Road, prosiguiendo mi marcha hacia la capital andaluza como si nada hubiera pasado, aunque mi corazón late pleno de satisfacción.

A cincuenta kilómetros de Sevilla, un incidente me obliga a parar. La mediana de la A-4 está ardiendo. No es difícil adivinar lo ocurrido, algún desalmado e incívico fumador ha tirado la colilla encendida por la ventanilla, provocando lo que, en ocasiones, acarrea una irreparable tragedia forestal. Hay que hacer más campañas de concienciación o mayor vigilancia.

Arribo a la capital hispalense. La R 1200 RT me ha traído de maravilla, con comodidad y poco dinero, dejándola aparcada frente al hotel para descargar el equipaje que subo a la habitación. Luego, al bajar, antes de deleitarme con los placeres de la ciudad del Guadalquivir, la guardo en el garaje, no sin antes mostrarle mi admiración, pues esta reina de la carretera tiene la seguridad y el confort de un coche, pero con la fascinación y atractivo de las dos ruedas.

A la mañana siguiente, tras el copioso desayuno, coloco todo en las maletas y el top case, me subo a la R 1200 RT, le doy al arranque y enseguida oigo el característico ruido del bóxer. Y todo ello sin necesidad de sacar la llave del bolsillo de mi ‘chupa’, pues el sistema opcional ‘Keyless ride’, o conducción sin llave, permite prescindir de ésta. Sólo con que te acerques, la moto se desbloquea.

Pongo primera y para Zahara, pero lejos de ir por la autopista que lleva más allá de Cádiz, lo hago por una parte de la preciosa ‘Ruta de los pueblos blancos’ gaditanos, un recorrido que es un regalo y que me acerca hasta Utrera, Montellano, Puerto Serrano, Villamartín, Bornos y Arcos de la Frontera, ¡qué preciosidad! Luego, sigo hasta Medina-Sidonia, ducado de igual nombre de la que era titular, hasta su fallecimiento, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, también llamada la ‘Duquesa Roja’, patronímico suficientemente explicativo de la ideología de esta señora, que era todo un carácter.

Tramos de curvas que enganchan

Todo lo que veo es de una belleza sin igual, pueblos cuyas casitas blancas inmaculadas se desparraman monte abajo asombrándome con su espectacularidad. Pero, sin duda, lo que más me engancha es comprobar cómo se desenvuelve mi montura por carreteras tan tortuosas, aunque bien asfaltadas, por las que circulo. El dinamismo de la RT es asombroso, entrando en las curvas con docilidad y seguridad, tumbando sin temor, porque su equilibrio y respuesta es perfecto. Y a la salida de cada giro, la rápida aceleración me traslada de inmediato al siguiente, tocando los efectivos frenos antes de entrar en él, para, a continuación, inclinar y dejar que ella me lleve hasta el final del mismo para afrontar el próximo. Y así decenas de curvas disfrutando, sin cansarme, pues con la R 1200 RT todo fluye de forma natural y segura, haciendo de su conducción un deleite adictivo que te atrapa hasta el punto de no encontrar el momento de llegar.

Continuo hasta Vejer de la Frontera, pueblo de visita obligada para contemplar y caminar, pues sus casas blancas trepan por una colina transformándola en un espectáculo admirable.

Y de allí, a Zahara de los Atunes. Esta población, perteneciente al municipio de Barbate, no es que sea especialmente bonita. Sin embargo, sus playas salvajes, bañadas por el océano Atlántico, le dan un encanto especial, contagiándote enseguida por un espíritu vacacional de fiesta y holganza que te reconforta. Costa bella y sugestiva a la que se une la enorme y exquisita oferta gastronómica, en la que el atún de almadraba es el rey. Y es tan generoso este pescado favorito en el mundo, que te lo sirven cocinado de un sinfín de maneras y en todas ellas resulta un manjar delicioso.

En tan recomendable lugar paso los días entre chapuzones y atún, practicando mucho ‘running’ para quemar tan ‘activas’ jornadas. Luego, a la hora de regresar, curiosamente no siento ni tristeza ni esa ‘depre’ por el retorno, porque la moto, a diferencia del coche, forma parte de las vacaciones y éstas se acabarán cuando llegue al punto de partida y no antes, recreándome en el viaje de vuelta conduciendo la BMW R 1200 RT, un placer infinito.

Más información: https://www.bmw-motorrad.es/es/models/tour/r1200rt.html

6 Respuestas para “UNA VUELTA DE DOS MIL KILÓMETROS CON LA BMW R 1200 RT”

  • FERMIN GIMENEZ GARZON dice:

    La moto sigue teniendo la falta de un GPS integrado en la cúpula para evitar el robo y una luz xenon patético para BMW que no haya rectifciado esos fallos para lo que vale la moto

  • PEDRO DE CHURRUCA dice:

    Tengo una R1200RT de julio de 2015, es decir de la primera hornada y la uso a diario por Madrid y para viajar. Le he ehcho mas de 23.000km en esto dos años y en los tres primeros meses, el verano pasado le hice como 8.000Km. La moto va fenomenal salvo una cosa y es el cambio. Esta es la cuarta BMW de gran cilindrada que tengo, despues de una K75, R1150R y otra R1200RT del modelo anterior, ademas de otras motos de diferentes cilindradas y tipo de uso, por lo que sé de lo que hablo. Me parece lamentable el cambio de marchas que lleva este modelo y es una verguenza que BMW haya sacado esta moto así. No solo hace el normal y tipico clonck de la marca sino que arrastra y mueve toda la moto de forma exagerada cada vez que metes primera en parado y tambien al cambiar a baja velocidad y rasca mucho, ademas haciendo ruido. Esta equipada con el no barato extra de cambio sin embrague, el cual solo es operativo por encima de 3.000 vueltas, por lo que tampoco sería tan necesario en cualquier caso a ese regimen. Cada vez que la he llevado a revision , desde la de los 1.000kms me han dicho que es normal y que durará mas el embrague. Tambien he oido que en series posteriores han paliado algo el problema. Sinceramente creo que es inaceptable como funciona este cambio y no consigo una solucion por parte de BMW, por mas que la he pedido. Tengo un amigo que tiene el modelo anterior, igual al que yo tenía y no la ha cambiado por la nueva por este problema y se plantea incluso cambiar de marca, habiendo siempre sido fiel bemeuvista. Saludos cordiales

  • Israel dice:

    2 guanteras? La mía solo tiene una a la izquierda de la cúpula con llave y es de mayo de este año.

  • Israel dice:

    Adicionalmente diré que lo del asiento calefactable es de traca. A algunos les funciona a cualquier temperatura ambiente y a otros como es mi caso, no. Según el concesionario, solo trabaja cuando baja de 13 grados, pero según preguntes, porque en dos concesionarios me han dado respuestas contradictorias.
    En fin, moto de precio muy elevado con problemas de moto de tercera marca … mal vamos.

  • Albert dice:

    Hola. Tengo una BMW de este modelo con una antigüedad de 2 años. Tuve durante 5 años el modelo anterior y es la 7 BMW que tengo.
    Estoy muy contento con la moto, pero tengo que dar la razón a los compañeros que han opinado antes que yo.
    El cambio es un desastre de ruidoso, poco suave y tienes la impresión siempre que hay algo que no funciona correctamente. La tengo equipada con el cambio sin embrague. En la anterior versión de 1200 RT, con el cambio clasico, no sucedía este problema.
    El tema de la calefacción del asiento estoy con el compañero que ha opinado antes, el del conductor la temperatura y su graduación por el termostato es correcta pero el del acompañante es casi simbólica. Me han cambiado el asiento trasero en la garantia y sigue igual. En la anterior versión de 1200 RT no sucedía este problema.
    Por último, he de comentar, que el cromado de los colectores que salen del motor es un desastre. Al calentarse y quemarse no quedan uniformes con el mismo color socarrado, sino que salen como manchas de colores diferentes (atornasolados). Esto es debido según un experto a defectos en el cromado de los colectores. BMW No me quiso cambiar el colector atornasolado, aun estando en garantia. Los colectores de las motos japonesas siempre están impecables por antiguas que sean.
    Me parece muy inadecuado para una marca tan prestigiosa que tenga estos fallos y que no ponga remedio.

  • Manuel Martinez dice:

    Acabo de entregar una del 2015 con 49.000kms, y he cogido otra del 2017 idéntica a la del reportaje, porque es la moto que mas me satisface con diferencia sobre todas las demás.

    Eso no quita para que de la razón al compañero sobre las luces, que en esta moto son muy pobres, igual que el claxon, sobre el soporte del Gps, que es una vergüenza que no lo pongan como en la K 1600, y reconozco también lo de los colectores de escape. pero el cambio a pesar de ser brusco en la anterior, a mi jamás se me movía la moto al meter una marcha, y en el modelo de este año que acabo de estrenar y viene con cambio Pro, se ha mejorado bastante, tanto en el clonk inicial que ya casi no lo hace como en las marchas bajas que era donde antes mas se notaba.

    Aparte de esto que para muchos puede ser insalvable, para mi la moto es perfecta, pues tiene ese equilibrio entre comodidad, rapidez, un chasis que te perdona muchos errores y un motor con el que jugar y divertirte tanto de paseo disfrutando el paisaje solo o en compañía como con los amigos saliendo a hacer una curvitas los fines de semana.

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