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DE NEUMÁTICOS Y OTRAS BESTIAS

Por Carlos Permuy
Es conocido por todos que un gran porcentaje de propietarios de motos BMW recorren muchos kilómetros al año. Es fácil que se llegue a mil o incluso dos kilómetros por mes, por lo que somos unos de los principales consumidores de neumáticos. Y precisamente de eso quiero hablaros este mes.

Es increíble como algo tan relativamente económico es uno de los pilares básicos de nuestro disfrute sobre la moto. Tanto da que ésta nos haya costado cinco mil euros como 20.000, si no estamos a gusto con las gomas que llevamos, tampoco lo estaremos con nuestra moto. Una analogía bien traída podría ser la del manido refrán que reza que una cadena es tan débil como el más débil de sus eslabones.

Voy empezar afirmando algo que sé que va a levantar ampollas: hoy en día no hay ninguna goma que sea mala y, posiblemente, todas superen la capacidad de conducción de un usuario normal. ¿Entonces, por qué nos gustan algunas gomas más que otras entonces? Sigue leyendo.

Como introducción os diré que, un día, hablando con una química de Michelin, responsable del desarrollo de las Pilot Road 4 (una de las mejores gomas sport turismo que ha habido nunca), me explicaba que para ellos un neumático va bien cuando el piloto ‘se olvida’ que los lleva puestos. Me atrevería a hacer una analogía con unos zapatos: si nos duelen no andaremos bien por mucho que agarren. Por el contrario, si son cómodos y, además, tienen agarre para no caernos en mojado es cuando no nos acordamos de que los llevamos puestos. Pues bien, he aquí mi primera premisa: “Un neumático será tan bueno para un piloto como proporcional sea el olvidar que los llevamos puestos”.

¿Y por qué algunos neumáticos a mí me van bien y a otros compañeros les van mal o viceversa? La respuesta, a priori, no es fácil, pero existen una serie de factores que pueden tenerse en cuenta.

En primer lugar, el estilo de conducción de cada uno, algunos apoyan más sobre la goma trasera y otros lo hacen sobre la delantera. Por ejemplo, tengo un amigo que cuando salgo a rodar con él llevamos la misma velocidad de paso por curva. Él apoya más delante y yo apoyo más detrás. O apoyaba. ¿Qué por qué digo ‘apoyaba’? Pues porque eso me pasaba con la GS, pero ahora que tengo la Adventure es al revés, apoyo más de delante.

Y aquí entramos en otro factor: la motocicleta. También influyen las geometrías como el lanzamiento de horquilla, suspensiones, chasis y un sinfín de variables. pero está claro que la mezcla piloto/motocicleta es lo que determina que estemos más a gusto con unos neumáticos que con otros y aquí poco se puede hacer, ya que no podemos cambiar fácilmente nuestro estilo de pilotaje ni vamos a cambiar la motocicleta si es la que nos gusta.

No obstante, sí hay un factor que influye muchísimo en el comportamiento del neumático y, por ende, de la motocicleta. Es algo muy simple y en cambio mucha más gente de lo que pensáis ‘pasa’ de ello. Estoy hablando de las presiones. Aquí caemos en errores que pueden ser causa de un mal comportamiento de las gomas. Debéis tener en cuenta que la parte del neumático que hace contacto con el asfalto no es mayor que el de una tarjeta de crédito. Además, el neumático es el que realiza el primer trabajo de amortiguación en la moto.

Si tenemos más presión de la que el fabricante recomienda tendremos menos contacto del neumático con el asfalto y la moto será más nerviosa. Además, la amortiguación que proporciona será más ‘dura’. En cambio, si tenemos menos presión de la aconsejada, la zona de contacto aumentará y la moto será más lenta de reacciones. En cuanto a la amortiguación, será más ‘blanda’ y tenderá a flanear más. Por lo tanto, es muy importante llevar la presión correcta y nunca llenarla con ‘un kilo de presión más porque así no la tengo que tocar en mucho tiempo’, algo muy común y que he oído en muchas ocasiones. También deberemos revisar las presiones al recoger la moto del taller tras una revisión ya que, no sé muy bien por qué, pero la mayoría de mecánicos tienden a meter mucha más presión de la recomendada.

Si acaso no estamos a gusto con un neumático porque la sensación no es buena, siempre podemos probar de quitarle un punto de presión sobre la recomendada. Recuerdo, por ejemplo, el caso de las Michelin Anakee III. Esta goma transmite unas sensaciones muy diferentes con un punto menos de presión que la recomendada por el fabricante. Gente a la que la goma le producía sensaciones desagradables han cambiado completamente de opinión por el simple hecho de bajarles un poco la presión (un punto, no más).

Como veis, son muchos los factores que pueden influir en la conducción de una moto en cuanto a neumáticos se refiere, pero una cosa tan simple como controlar la presión de los neumáticos puede hacer que un gran porcentaje de nuestro disfrute se vea aumentado o mermado de forma considerable.

Hasta el mes que viene.

Una respuesta para “DE NEUMÁTICOS Y OTRAS BESTIAS”

  • Roberto Pardo dice:

    Buen artículo Carlos, probaré lo que dices de las Anakee. Soy de los que no le dan buenas sensaciones. Vamos que noto que las ruedas están ahí. No me olvido de ellas…

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