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EL ESPÍRITU DE UNA LEYENDA. EL MÍTICO HUBERT AURIOL, GANADOR DEL PARIS-DAKAR Y LA NUEVA BMW R NINET URBAN G/S

¿Un viaje en moto por Dakar? Sin duda, una de las experiencias vitales que todo ‘rider’ debería tener. Y quién mejor que Hubert Auriol, vencedor de la famosa carrera en dos ocasiones (1981 y 1983) con la BMW R 80 G/S, modelo icónico de nuestra marca que ahora reproduce la nueva R nineT Urban G/S, para contárnoslo, teniendo en cuenta su dilatada experiencia en la mítica carrera. De hecho, Auriol es tratado como lo que es cada vez que va allí, como una auténtica leyenda. Es más, en su momento fue nombrado ciudadano honorífico de la ciudad.

A Hubert siempre le ha gustado volver a Dakar, ya que los primeros años de su infancia los pasó en Etiopía, lugar donde nació. África juega por tanto un papel fundamental en su vida. Además, él mismo reconoce que “los senegaleses son increíblemente abiertos y amigables”, lo que hace más llevadera cualquier visita a la zona.

Su ruta por Dakar nos lleva a sitios que le traen recuerdos especiales. Por ejemplo, al corazón del centro histórico de la capital del país africano, que es la Plaza de la Independencia. “La ceremonia de entrega de premios después del París-Dakar se solía celebrar aquí. Acudía una gran multitud de personas y el tráfico era un caos absoluto. Tardábamos tres o cuatro horas para abrirnos paso hasta el podio de los ganadores, y exactamente lo mismo para salir. Puedes imaginar lo mucho que duraba la ceremonia de premios”, nos cuenta sonriendo Auriol.

También merece la pena el ‘Marché Soumbédioune’, que no se encuentra muy lejos de la plaza antes mencionada. Se trata de un mercado que ofrece una muestra impresionante de la artesanía senegalesa. Está ubicado muy cerca del barrio de Medina, y todo el mundo sabe que es el espacio creativo por excelencia de los artesanos locales. En esta zona los comerciantes se dedican a vender artículos de cuero, cerámica, joyería, libros y cestas, unos artículos que, según Hubert, “solo se encuentran en Senegal”.

Otra de las zonas famosas de este lugar es la playa por donde pasaba el rally, que está situada unos 30 kilómetros al noreste de Dakar. Multitud de personas animaban a los pilotos tras recorrer diez mil kilómetros cuando completaban el último de ellos a temperaturas de 35 grados. Hubert Auriol utilizaba el tiempo posterior al rally para recuperarse allí de la dureza de la prueba. “Simplemente me tumbaba en la arena como un lagarto y era feliz. Tenía que disfrutar el momento al máximo. Después de todo, el invierno me aguardaba al volver a París”. En frente de la playa tenemos el Lago Rosa, conocido localmente como ‘Lac Retba’. Apenas unas dunas lo separan del océano. Éste también fue un lugar importante para la carrera, pues algunas entregas de premios se celebraron allí. “Recuerdo cómo la gente me vitoreaba y gritaba mi nombre la primera vez que gané en 1981. Fue un momento extraordinario, de los que nunca se olvidan”, cuenta Hubert.

La ruta de este maravilloso viaje continúa hacia el sur de Dakar, donde está situado el restaurante favorito de Hubert, Le Lagon, en la playa. El piloto es amigo del dueño, que tiene colgada una placa con su nombre en el ‘Muro de la fama’. “El océano es muy importante para Dakar. Da la sensación de que la mayor parte de la vida suceda aquí”, dice un emocionado Auriol, que reconoce que tanto las vistas como la comida del restaurante son increíbles, y pueden suponer el final perfecto de un día explorando la historia del rally más famoso del mundo, el París-Dakar, que lleva inscrito el nombre de BMW como una de las marcas ganadoras, victorias que homenajeamos con la nueva y espectacular R nineT Urban G/S.

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