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NADA MEJOR QUE ESTAR EN BABIA

Por Sonia Barbosa
¿A quién no le han dicho alguna vez algo tan característico como ‘está en Babia!’, para referirse a ese estado de ausencia y desconcierto en el que muchas veces nos vemos inmersos y que nos aparta de la realidad?

Pues Babia no sólo existe, sino que se encuentra en el norte de León y hasta allí planifiqué una ruta desde Asturias enlazando dos grandes puertos de montaña: el de Pajares y el de Somiedo, que en esa época del invierno se convirtieron en auténticas pistas de patinaje o, lo que es lo mismo, verdaderas trampas que en cualquier momento podían truncar mi suerte durante el viaje. Y es que, salir del garaje con tu moto en pleno mes de diciembre cuando apenas ha amanecido, aún implica ciertos peligros, como bien debería saber.

Barrios de Luna

Siete grados bajo cero marcaba el reloj de temperatura de mi BMW a las 9:00 horas. No es que no sintiera los dedos de mis manos, sino que el intenso dolor que las recorría apenas me dejaba moverlos. Aquellos guantes, supuestamente ‘de invierno’ y comprados en una conocida cadena de supermercados, realmente apenas cumplían su función. Una bebida caliente en el bar de una gasolinera de Pola de Gordón me ayudó a coger fuerzas mientras algunos de sus clientes observan con asombro el tembleque de mis manos intentando sujetar una taza para poder llevármela a la boca algo que, en ese momento, parecía una labor de lo más arriesgada.

El Puerto de Aralla lucía limpio y soleado y, para mi suerte, algo menos de nieve de la que esperaba encontrarme. Un ascenso que dejaba a mis espaldas las vistas de un idílico valle en el que el tiempo parecía haberse estancado. En la comarca leonesa de Luna, el ‘gigante de hormigón’ se viste de tirantes suspendido sobre uno de los embalses más impresionantes que conozco y que, inaugurado en 1956, alberga 16 pueblos sumergidos en su fondo. El puente Ingeniero Carlos Fernández Casado, que es en la actualidad el de mayor luz de España, inmóvil testigo del paso del tiempo, soporta sobre él un intenso ir y venir de vehículos. Y yo, poco a poco, me alejo de él hacia un lugar en el que muchos quisieran estar.

Recorriendo Babia

Ubicada al norte de la provincia de León engloba los términos municipales de Cabrillanes y San Emiliano. Declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, en el año 2004, este lugar se ha convertido en un auténtico paraíso para cualquier ‘rider’. Paisaje y carretera conjugan un binomio perfecto digno de ser exprimido.

Visitar el pueblo de La Cueta nos llevará hasta el más alto de la provincia de León y en sus inmediaciones podemos encontrarnos con el nacimiento del río Sil. Un pequeño apartadero a la entrada servirá como parking para ‘Trailera’. Si uno busca desconexión total, aquí la encontrará. Tejados de pizarra cubiertos por la nieve conforman un paisaje típico de esta época invernal en el que las chimeneas de las casas funcionan a pleno rendimiento.

Un viaje al Románico lo encontraremos en las iglesias de Quintanilla de Babia o la de Cabrillanes, capital de la comarca de Babia Alta, ésta última parece ser que es una de las más antiguas de la comarca. Hacia Lago de Babia, los dos kilómetros que nos separan de la carretera general vendrán delimitados por una vía estrecha pero bien asfaltada. Ganado campando a sus anchas y un par de ladradores mastines salen a mi encuentro. No sería la primera ni la última persona que se va al suelo por el ataque de alguno de ellos y es que, tristemente, andan sueltos muchos más propietarios peligrosos que animales.

Me tomo mi tiempo en esa laguna de origen glaciar que fascina a quien la visita. La nieve se hace dueña del paisaje y me rindo ante él. Con precaución me acerco a su orilla y queda en el olvido ese frío mañanero que pasé a primera hora. Cospedal, San Feliz de Babia, Genestosa… En Babia no hay lugar para el aburrimiento. Recomendación personal, en época estival, puesto que en invierno el terreno está impracticable, es la subida desde Torrestío hasta el Alto de la Farrapona. Con un nivel de dificultad muy bajo, esta pista de unos cuatro kilómetros de largo es uno de los puntos de conexión entre Babia y el Principado de Asturias.

Abandono la provincia de León rodando por el Puerto de Somiedo, uno de mis preferidos. De nuevo, la presencia de hielo ha complicado algo el viaje y en algunos tramos se ha comido, literalmente, la carretera. Con mucha precaución y tensión en el cuerpo, mi BMW y yo logramos salir de aquella trampa.

Un viaje plagado de lugares inolvidables por una zona llena de historia y es que, en realidad, siempre he pensado que ‘no hay nada mejor que estar en Babia’.

Track de la ruta: Un recorrido por Babia

Podéis seguir mis viajes en : Explorando el paraíso en moto

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