Advantec

NUEVO BMW C 650 GT, SCOOTER BRILLANTE PARA TODO

Por José Mª Alegre
Aprovechando la salida de los amigos de Facebook, me uní a ella con el nuevo BMW C 650 GT y me encantó este scooter brillante en ciudad y también en ruta.

Por José Mª Alegre

Los amigos ‘virtuales’ de Facebook organizaron un cumpleaños sorpresa a un reconocido rider, devorador de kilómetros y millas (Gran Bretaña figura entre sus destinos) con su R 1200 GS. La primera parte de la fiesta era una ruta de casi 300 kilómetros (entre ida y vuelta) por la sierra de Madrid y también segoviana. La segunda era más ‘fiestera’ que motera: cena, soplado de velas y muchas risas. Así pues, me uní a ambas, si bien a la anterior lo hice con el BMW C 650 GT, el nuevo scooter de BMW que, en su primera evolución, tras su estreno en 2012, en el que la marca debutaba en este reñido segmento con un nuevo concepto de movilidad urbana, es más primoroso.

Maxiscooter de doble uso

El nuevo C 650 GT varía la estética, aunque no es donde más se le notan los cambios, pues los toques estéticos son muy sutiles y discretos, pero con un resultado de modernidad y actualización que lo hacen más atractivo. A ello contribuye, sin duda, el nuevo escape de doble salida, que le otorga deportividad y nuevo sonido, resultando muy agradable al oído, tanto para el que lo lleva, como al acompañante.

Los cambios más perceptibles están en el interior del C, en la parte técnica, al optimizar la suspensión y geometría, con nuevos reglajes, mejora de la suavidad de la horquilla delantera y acceso más preciso al ajuste de la precarga del amortiguador trasero. La transmisión variable CVT y el embrague se han renovado y el caballete central se pone con extrema suavidad y facilidad.

La parte tecnológica del C también se beneficia de los cambios, pues, además del ABS de serie, el scooter presenta nuevo control de tracción (ASC), también de serie, sistemas que tienen reflejo, con sus respectivos testigos luminosos, en el nuevo cuadro de mandos, que es más claro, visual e informativo.

El C 650 GT es un scooter de doble uso, esto es, ciudad y carretera. Para lo primero, cuenta con muchas virtudes, como es la posición de conducción, pues vas confortablemente sentado, bien protegido y llegando con los pies al suelo con facilidad, lo que eleva nuestra confianza al permitirnos ‘remar’ entre los coches parados cuando sorteamos los inmensos atascos de la ciudad. El motor es otro de los recursos de este scooter cuando necesitamos ese golpe de gas que nos hace salir airosos de una situación comprometida. Ello lo tenemos gracias a los 60 CV a 7.500 rpm que proporciona el propulsor bicilíndrico, cuya repuesta es inmediata, ya bien sea desde parado o circulando a velocidades legales, pues el par motor es generoso, con entrega de potencia desde muy bajas revoluciones.

Práctico en ciudad; divertido en carretera

En carretera, el C 650 GT se desenvuelve de maravilla. Con su bien estudiada aerodinámica, vas excelentemente protegido, en el que la pantalla frontal eléctrica, cuya altura subes o bajas a voluntad con solo apretar el botón situado en el lado izquierdo del manillar, es parte fundamental, y su aplomo y estabilidad son sobresalientes. En esos curvones rápidos de autopista, el BMW no se mueve lo más mínimo, por más veloces que circulemos, recorriendo todos los kilómetros que le echemos, ya sea en autovía o vías secundarias, con una comodidad para sus dos ocupantes que les permite circular muchas horas sobre ella sin que aparezca el cansancio.

Pero, y en carreteras de montaña, plagaditas de curvas, rápidas y lentas, eses, cambios de dirección y, para más ‘inri’, pavimento en muchos casos húmedo, ¿cómo se comporta?

La peña con la que fui de ruta es gente de moto grande, riders de largas travesías, muchos de ellos con R 1200 GS, por lo que yo fui el único que conducía un scooter. En los preparativos para iniciarla, mientras ellos abrían sus respectivas maletas o top case, yo levantaba el asiento, en cuyo enorme espacio, en el que caben dos cascos integrales y pequeños objetos, deposité la mochila. Pero hay más, porque en la parte interior del frontal encontramos dos guanteras de práctico uso, no sólo por su capacidad, sino por permitirnos guardar aquello que necesitaremos durante el viaje de forma inmediata, como es la cartera para el pago de los peajes.

La salida se inició en Desirée, en Tres Cantos (Madrid), para dirigirnos a Soto del Real, Guadalix de la Sierra, Torrelaguna, Patones, embalse del Atazar (con parada incluida para sesión de fotos, comprobando que la moda de los candados ‘amorosos’ también ha llegado hasta la valla que impide caer al vacío), Puebla de la Sierra, etc, yendo a parar, tras muchas curvas, a la N-110, carretera de buen piso y mejor trazado que nos llevaría a Torrecaballeros. En esta población segoviana de exquisito yantar, donde sorprendimos al homenajeado, que no tenía ni idea de lo que le esperaba, comimos en un ambiente digno de ser repetido, poniéndonos cara muchos de los que hasta ese momento sólo nos conocíamos por la foto de los respectivos perfiles de cada uno.

El tiempo andaba revuelto, aunque no parecía que fuera a llover, como así sucedió hasta media tarde, que empezaron a caer gotas sin mucha convicción. Lo que sí era evidente era la rasca que hacía, afrontando toda la travesía con los puños y el asiento calefactados, opción que llevaba el scooter, una maravilla, sin duda, que hace más agradable el viaje.

Una vez subido en el C 650 GT, lo primero que se agradece es la cómoda postura de conducción, tanto para ciudad, como para hacer ruta, ya sea por rectas o en trayectos sinuosos como los que pisamos. Por otra parte, es un scooter de volumen, de dimensiones respetables. Pero, no te equivoques, porque en marcha es muy dinámico, resuelto y equilibrado, demostrándolo cuando empiezan las curvas. Entras en ellas con velocidad, tocando el freno poco antes de tumbar (dependerá de la velocidad que lleves para hacerlo antes o después, peroel eficaz equipo de frenos que monta, con dos discos delanteros y el trasero, te permiten alargarla, debido también a un ABS nada intrusivo), e inclinas sin temor, tomando los giros con pasmosa facilidad y seguridad. Luego, a la salida, le das al puño derecho y sales con rapidez en busca del siguiente viraje, afrontándolo con confianza al comprobar la sensacional eficacia de este modelo cuya versatilidad permite disfrutarlo en tan variados escenarios. Lo cierto es que no tuve el más mínimo problema en seguir la fila de más de una decena de motos, situándome de los primeros, que éramos los que íbamos más ligeros. Por cierto, había alguna fémina al manillar, lo cual me produjo una gran satisfacción, pues el placer de conducir una moto es merecedor de ser compartido (como tantas cosas en la vida). Es curioso como algunas de ellas, Marga, Silvia o Fuensanta, por ejemplo, se subieron a la moto delante tardíamente y ahora su adicción a conducirla es tal que ya casi no se bajan de ella.

Inclina mucho más de lo que podrías pensar

En algunos tramos donde el sol había secado el pavimento, el ritmo era activo, metiendo el C 600 GT en curvas de todo tipo, permitiendo inclinarlo mucho más de lo que podrías pensar que es capaz, sin ofrecer la más mínima resistencia, ni mostrar movimiento anómalo alguno de esos que te restan certidumbre. Al contrario, me resultó una moto divertida, capaz de afrontar rutas de todo tipo los fines de semana después de darnos un impecable servicio en el tráfico los días laborales.

Me convenció la opción del asistente de visión lateral (BMW Motorrad Side View Assist). Este sistema, del que BMW Motorrad de nuevo es pionero al aplicarlo por primera vez en una moto, detecta los vehículos que se encuentran en el ángulo muerto de la visión de los retrovisores, encendiéndose un triángulo luminoso en cada uno de ellos (funciona en ambos) cuando los localiza. Me pareció muy práctico y útil, además de aumentar la seguridad.

La comida en Torrecaballeros fue perfecta, sobre todo por la compañía y la satisfacción de Carlos, el cumpleañero. La vuelta la realicé por el puerto de Navacerrada, pasando por La Granja, o sea, más curvas a buen ritmo, con las lentas y tortuosas ‘7 revueltas’ en la subida, para luego, una vez pasada la cima del puerto (de 1.860 metros de altura), seguir para abajo a buena marcha hacia Navacerrada y Alpedrete, pasándomelo realmente bien por la capacidad extraordinaria del C 650 GT para circular rápido por trazados tan dispares y selectivos.

No me sorprendió el maxiscooter porque ya lo había manejado, aunque en recorrido menor y no tan exigente, y me convenció más todavía de que el BMW C 650 GT está concebido para disfrutarlo en ciudad e igualmente en carretera, ya sea en rectas como en curvas. Un scooter total que te resuelve la vida. Claro que de no ser por la ‘peña virtual’ no hubiera sido posible una jornada tan entrañable y divertida, que nada tuvo de virtual y sí mucho de real, empezando por el C 650 GT.

2 Respuestas para “NUEVO BMW C 650 GT, SCOOTER BRILLANTE PARA TODO”

  • Jose Antonio Carrillo dice:

    Tengo el c650 gt del.año 2014 minpregunta,le han mejorado los retrovisores,tiemblan muchísimo a partir de 120 km,graciasu

  • juan sevilla dice:

    preciosa moto, me encanta y por su puesto me encantaría poder conseguirla, pero no se si podría hacerle frente su compra hoy conforme se encuentra las situaciones laborales, pero tengo que decir que me encanta y sobretodo mi marca preferida como es BMW.

Deja tu comentario