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CLUB BMW TOURING: POR LA SIERRA NORTE DE MADRID

Por Pepe Muñoz
Del 26 al 28 de junio, el Club BMW Touring de España se dio cita para descubrir una zona poco conocida pero no por ello menos interesante: la Sierra Norte de Madrid. Eli y Clara, una pareja de socios que están en el club desde su fundación, se animaron por fin a ser los anfitriones de esta salida y enseñar a los amigos llegados de toda España su bonita provincia.

Nada más y nada menos que 60 motos y cerca de 120 amigos pusieron rumbo a la capital para pasar dos días de hermandad y descubrir los paisajes, sus pueblos y su gastronomía, siendo el  hotel elegido el Amura Alcobendas, cuya situación en la N-1 nos proporcionaba un enclave privilegiado para internarnos por las rutas previstas de  la zona norte de la provincia.

Para los que llegamos para la comida del viernes, teníamos reservado un estupendo y novedoso restaurante, el Filandón, en la carretera Fuencarral-El Pardo, donde degustamos carnes suculentas y un pescado exquisito y todo ello en un entorno precioso. Nos dijeron que el establecimiento era de lo más actual en la capital y desde luego que nos encantó.

Regresamos al hotel tras acabar tan estupendo almuerzo y aprovechamos para dar la bienvenida al resto de amigos. Finalizamos  la jornada con una cena en uno de los salones. Las copas precedieron al merecido descanso para estar listos para la ruta del sábado.

Puntualmente, a las 9:00 h, todas las motos se dispusieron frente al hotel y en organizada caravana salimos en dirección a El Vellón, Torrelaguna, El Berrueco y Buitrago del Lozoya. Disfrutamos de unas estupendas curvas entrelazadas, en un paisaje desconocido por muchos, con una vegetación a veces exuberante que inundaba la carretera a nuestro paso. Finalmente llegamos al embalse de Puentes Viejas donde paramos para dar un ligero paseo a pie hasta la presa y hacernos la tradicional foto de grupo.

Pasado este fugaz descanso, pusimos rumbo a Buitrago del Lozoya, un bello pueblo donde descubrimos sus calles, sus plazas y su historia gracias a unos guías que nos deleitaron con interesantes detalles. Declarado Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural desde 1993, es realmente una localidad que merece la pena visitar. Su recinto amurallado, único en toda la Comunidad de Madrid, es Monumento Nacional desde 1931.  Aparte de descubrir las murallas y el río Lozoya que la circunda, parte del encanto de visitar este enclave es que a la vez que paseas por un entorno único que te traslada a otra épocas, uno puede dejarse deslumbrar por bellas historias mientras te demuestran como funcionaban catapultas y otras máquinas de guerra en la antigüedad.

Pero lo sorprendente de esta localidad no termina en sus murallas. En este pueblo se puede visitar el museo Picasso. Resulta que Eugenio Arias, barbero y amigo personal del artista, reunió durante 26 años obras que el propio Pablo Picasso le entregaba en prueba de su amistad y gratitud. Eugenio Arias donó todas las obras a su pueblo con la condición de que fuesen expuestas y nosotros hemos tenido la suerte de disfrutarlo. Se trata de un conjunto de incalculable valor que reúne gran cantidad de grabados, dibujos y carteles firmados por el propio Picasso.

Nada más visitar el museo, tomamos un contundente aperitivo  en el bar La Muralla a base de empanadas, choricitos, una exquisita tortilla y más delicias del lugar, reanudando la ruta hacia nuestra próxima visita. Sinuosas carreteras siempre rodeadas de árboles de todo tipo nos llevaron hasta divisar el embalse de agua más grande de la Comunidad: el de Atazar, construido en 1972.

Si la ruta hasta este embalse es bonita, no lo son menos las vistas desde el mirador que allí se encuentran. El azul del agua resalta sobre el entorno de suaves colinas mientras el pueblo del Atazar, al fondo, da el toque arquitectónico al paisaje. Tras una rápida visita al mirador y la consabida sesión de fotos, ya estábamos deseando llegar a nuestro último destino: Pedrezuela, donde nos esperaba un suculento cabrito al horno y más de una cerveza fresquita que quizás era lo que más deseábamos en esos momentos.

Llegamos al Mesón Gerardo, lugar elegido por Eli y Clara para el almuerzo. Tras unas entradas muy apetitosas, el cabrito no decepcionó, ni en calidad ni en cantidad, pues todo el mundo pudo comer hasta no poder más. Seguramente muchos volveremos a comer aquí, si pasamos en un futuro por Pedrezuela.

De vuelta al hotel, descanso y refresco en la piscina hasta el momento de la cena, donde nuevamente las charlas entre amigos, el sorteo de regalos y las palabras de los organizadores dieron punto y final a esta estupenda salida. Eli y Clara dijeron que si nosotros nos lo habíamos pasado bien, ellos habían disfrutado mucho más.

Gracias Eli y Clara, lo habéis conseguido. Gracias también a vuestra familia, que os ha apoyado y ayudado en todo momento. Gracias a todos los demás por asistir y hacerlo posible.

Por último quiero transcribir las palabras que Alberto, hijo de Eli y Clara, escribió en nuestro foro a la vuelta de esta salida. Creo que reflejan muy bien el ambiente vivido y la filosofía del club:

“…Se me saltan las lágrimas al volver a recordar todo lo vivido con cada uno de vosotros y es que en mi familia la palabra CLUBTOURING significa mucho. Significa saber que mis padres cada vez que hacen un viaje con todos vosotros vienen dispuestos a luchar cada día por volver a otra salida del CLUB”.

“Hay veces que pienso que no sé cómo no se aburrirán siempre de hacer lo mismo, montar en moto, comer y visitar lo que haya que ver. Me doy cuenta que no es eso lo que importa, lo importante es las personas que vienen desde 500 o 700 kilómetros a compartir mesa y a disfrutar contigo de los planes de la moto. Y es que no hay cosa más grande que cada uno de los socios de este club…“.

Una respuesta para “CLUB BMW TOURING: POR LA SIERRA NORTE DE MADRID”

  • Juan dice:

    El Club Touring, grande como siempre con sus espectaculares organizaciones de salidas. A esta, a pesar de tenerla a la puerta de casa, lamentablemente no pude asistir.

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